El machismo y el sexismo se ha vuelto un tema de análisis recurrente durante los últimos años del Festival de Viña del Mar, haciendo notar un importante cambio en la sociedad, acompañado de un cuestionamiento a ciertas prácticas y discursos naturalizados.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Miércoles 21 de febrero de 2018

Este lunes se dio comienzo a la 59º versión del Festival de Viña del Mar, y con ello también la sección de humor dentro del certamen. El encargado de abrir este segmento fue el comediante Daniel “Bombo” Fica, quien ya había cosechado un importante éxito con anterioridad, en los años 2010 y 2012.
Es así como el oriundo de Purén, comenzó su rutina refiriéndose a los inmigrantes, a quienes señaló como hermanos latinoamericanos en busca de “un mejor vivir”, aunque resaltando la “identidad del chileno”.
Por otra parte, también hizo alusión a la necesidad de combatir en contra de la desigualdad en nuestro país, y reivindicando demandas democráticas como la educación gratuita. Sin embargo dicha crítica terminó pasando a un segundo plano, siendo eclipsado por el contenido machista de sus comentarios, donde sin tapujos se refirió incluso a la razón de su inscripción en el Partido Comunista “por caliente”, acompañado de una serie de comentarios sexistas hacia la militancia de dicha organización.
El debate sobre el machismo en el humor
La rutina reabre la discusión en contra del machismo en el humor, y donde la naturalización del sexismo se ha instalado durante décadas, permaneciendo en su forma estructural.
Y si bien ha quedado claro que la sociedad viene dando un giro en la problematización de una serie elementos invisibilizados históricamente, cobrando un sentido particular al ser criticados, la violencia hacia la mujer a nivel simbólico, permanece arraigada en esta clase de instancias.
En el caso de Bombo Fica se evidencia en la cosificación de las mujeres, donde aludiendo a una supuesta “picardía del chileno”, busca aceptar elementos que directamente se relacionan al acoso sexual o al machismo, más allá de la mirada crítica a la sociedad y los dardos a la casta política que terminan quedando en un segundo plano.
¿Es posible avanzar hacia un humor diferente?
Sin embargo nuevos artistas y sobre todo mujeres se vienen abriendo paso en el humor, donde incluso en este certamen del festival contará con la participación de humoristas mujeres. Es en esta arista que comediantes como Natalia Valdebenito, con tono ácido han tomado la tarea de problematizar sobre la hipocresía de la sociedad machista en la que vivimos, y la necesidad de derribar todos esos prejuicios y elementos más atrasados de la sociedad.
Es por esto que el giro como sociedad en esta clase de materias, viene de la mano con una nueva clase de humor que tiene que dar respuesta al viejo sentido común del chiste fácil, machista, racista y xenófobo, siendo reemplazado por un nuevo tipo de humor, que apunte sus dardos a los empresarios y sus políticos corruptos, pero en concordancia con un discurso consecuente que se coloque del lado del pueblo trabajador y sus sectores oprimidos.