Con la cuenta regresiva en marcha, el candidato de Apruebo Dignidad comenzó su campaña a la segunda vuelta con la idea de “bajarse del árbol”. Durante la jornada de ayer visitó a la alcaldesa de la Pintana, Claudia Pizarro, donde reforzó su programa para enfrentar al narcotráfico y la delincuencia.

Antonio Paez Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile
Miércoles 24 de noviembre de 2021
A pocos días de la primera vuelta presidencial los ganadores de la primera vuelta, Jose Antonio Kast y Gabriel Boric, salieron con fuerza a pelear los votos que les faltan para ganar la presidencial.
Durante la jornada de ayer el candidato de Apruebo Dignidad recibió apoyos desde los partidos de Nuevo Pacto Social (ex Concertación) y varias figuras de la DC. Como parte de estos apoyos, Boric se movió a la comuna de la Pintana donde señaló, junto a Claudia Pizarro, que "Pueden confiar en nosotros, tenemos un compromiso inclaudicable para enfrentar al narcotráfico, a la delincuencia y recuperar los espacios públicos con seguridad". Este énfasis viene a responder ante el discurso de Kast quien se ha enfocado en poner el debate en torno al orden y seguridad.
Durante la noche, en el programa mentiras verdaderas de La Red, volvió a referirse a esto: “históricamente los sectores progresistas regalamos temas como seguridad, crecimiento a la derecha, a sectores como Kast”. La respuesta del combate a la delincuencia y al narcotráfico Boric se limita a aplicar las mismas medidas de siempre “Acá en La Pintana hay un carabinero cada mil personas, una sola comisaría, necesitamos mucho más y eso lo vamos a hacer con justicia territorial” es decir mantiene la lógica represiva contra la delincuencia cuando el problema responde a razones estructurales de la sociedad y lo que favorece es fortalecer el clima represivo que ha impuesto Piñera, la derecha y Kast.
¿Se puede ganar con las ideas del adversario?
Sin duda el debate sobre seguridad, orden, migración o economía son una presión a la que debe responder Boric. Pero tomar este discurso es peligroso ya que fortalece al mismo Kast y su sector, girando la agenda hacia la derecha y poniendo las prioridades hacia las que, interesadamente, los sectores más reaccionarios de la política lo han intentado llevar.
No es suficiente pensar que se frenará a Kast y la ultraderecha tomando su discurso y pensándolo en términos “progresistas”.
Para el votante indignado, para el votante que se siente defraudado por las promesas de cambio que no llegaron ni con el plebiscito ni con la constituyente y que hoy vota “orden” no se le convocará con un discurso de “esperanza” o apelando al “miedo al fascismo”.
Frenar a la ultraderecha con la fuerza obrera y popular
El peligro de la ultraderecha es real y aunque Kast posiblemente modere su discurso, no va a detener a grupos que crecen a su alero. Pensar que se puede enfrentar a Kast a través del diálogo parlamentario, pensando que ellos respetarán el juego democrático es por lo bajo ingenuo.
Kast es el sector que reivindica el golpe y la dictadura, es el sector del rechazo y las AFP. Kast representa un enorme peligro para las conquistas y avances que las y los trabajadores han logrado en el marco del modelo neoliberal.
Para frentar a Kast necesitaremos las fuerzas de la clase trabajadora, con sus organizaciones dispuestas al combate de ser necesario. Se hace urgente que los sindicatos, colegios profesionales convoquen a sus bases a organizar una gran campaña contra Kast, denunciando sus políticas antiobreras y xenófobas. Es momento de preparar a la clase trabajadora para que actúe como clase así como los empresarios han cerrado filas tras Kast.
Es necesario que las organizaciones que dirigen el Frente Amplio y el PC como la CUT, ANEF, Colegio de Profesores y otros convoquen a asambleas para discutir un plan para enfrentar a Kast. No basta con su llamado a votar por Boric, una vez más, no frenaremos a Kast solo llamando a votar. Es necesario mostrar la fuerza que hizo temblar a los grandes capitales durante el estallido.