El miércoles 19, luego de días de negociación, terminaron las discusiones entre el sindicato y la patronal en la Mercedes Benz de San Bernardo do Campo. Las partes declararon que las discusiones llegaron a un impasse sobre la posibilidad de la vuelta al trabajo el lunes 24.
Viernes 21 de agosto de 2015
Los trabajadores de Mercedes se encuentran de licencia remunerada desde el 7 de agosto. Con las líneas paralizadas la empresa pretende hacer ajustes antes de retomar la producción. Las reuniones con el sindicato comenzaron por el hecho de que la empresa ya está demostrando la intensión de iniciar despidos masivos en la planta de São Bernardo do Campo. A comienzo del año ya fueron despedidos más de 200 trabajadores que estaban suspendidos (lay-off). Con la caída aún mayor en el resultado de las ventas la empresa ya venía anunciando que existía un excedente de cerca de 2 mil trabajadores.
La dirección del Sindicato de Metalúrgicos del ABC hizo incluso un acampe del lado de afuera de la fábrica para presionar al gobierno a acelerar las votaciones ligadas al Programa de Protección del Empleo (PPE) que le permitiría a la empresa reducir la jornada de trabajo con una reducción del salario de los trabajadores de hasta el 30%. Este acuerdo fue propuesto por el sindicato y rechazado por los trabajadores en julio, en el que la empresa proponía la reducción de la jornada de 20% con reducción salarial de 10%, la reducción del reajuste por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y el congelamiento de la evolución salarial para 2016. La automotriz se mantiene intransigente en la defensa de este acuerdo, y por otro lado la dirección del sindicato insiste, en una propuesta que ya fue rechazada y no puede volver a votación. Según el dirigente Sergio Nobre, “La empresa insiste en recuperar aquella propuesta que ya fue rechazada. Tenemos como principio que propuesta rechazada no vuelve. Hay que construir con algo nuevo”.
La Mercedes afirma que “La empresa está gerenciando el excedente de personal desde el 2014, asumiendo un elevado costo con esta gestión”. Por su parte, el sindicato dirigido por la CUT apostó todas las fichas en la defensa junto al gobierno federal de los PPE, a los que hemos denunciado como un ataque a la clase de conjunto, y con eso los trabajadores quedaron desarmados para una futura lucha, que ciertamente será bastante dura, contra la patronal que viene lucrando por décadas sobre el trabajo de estos obreros. Según el propio Sergio Nobre, dirigente del sindicato y trabajador licenciado de Mercedes, “Ahora nos cabe a nosotros organizar la lucha. Habrá mucha movilización y huelga por delante. Incluso porque sabemos que, para cada despedido de la automotriz, otros cuatro pierden el empleo en la cadena productiva”.