Las diputadas por el FIT realizaron una presentación en la Legislatura porteña para que el gobierno de la Ciudad responda ante la situación crítica de los vecinos y vecinas de la villa 31, trasladados al hospital Durand con riesgo de contagio de Covid-19. Junto a los y las trabajadores de la salud, denuncian falta de calefacción y comida caliente en el hospital y condiciones de hacinamiento. Desidia, abandono y maltrato del Gobierno hacia la población más vulnerable.
Martes 12 de mayo de 2020 18:44
La situación en los barrios vulnerables de la Ciudad es cada día más alarmante. Según informó el Ministerio de Salud porteño, ya hay 685 personas contagiadas de Covid-19 en las villas porteñas. Y cada día va en aumento. Los barrios con mayor cantidad de casos positivos de Covid-19 son la villa 31 de Retiro y la 1-11-14 del bajo Flores.
"La situación de abandono que viven las y los vecinos de la Villa 31 no se termina en su barrio. Cuando van al hospital, también sufren condiciones deplorables. Desde el Frente de izquierda lo venimos denunciando y exigimos respuestas y soluciones urgentes”, manifestó la diputada Bregman sobre esta situación acuciante.
A través de este diario ya se denunció que el gobierno distribuye en micros repletos a vecinos y vecinas de los barrios populares para que sean atendidos en los hospitales porteños, algunos ya con resultados de hisopados positivos.
En los hospitales son recibidos por las y los trabajadores de la salud, como en el hospital Durand, donde deben “esperar durante horas hasta que se decida si son internados en el hospital o llevados a hoteles (que no se conoce donde se encuentran ubicados ni en qué condiciones están). No hay en el hospital alimento caliente, ni calefacción ni frazadas”, según nos cuenta una enfermera del hospital.
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Por la gravedad de esta situación, las diputadas porteñas Myriam Bregman y Alejandrina Barry del FIT, presentaron un pedido de informes en la Legislatura Porteña, para que el gobierno de la Ciudad de explicaciones sobre la grave situación del hospital Durand y los vecinos del barrio Padre Mugica.
Al respecto, Barry señaló: “Con Myriam estamos recorriendo hospitales para conocer cómo están atravesando esta situación los pacientes y trabajadores. En el día de ayer, estuvimos en el Hospital Durand, donde la situación es gravísima. Los médicos nos han relatado el carácter improvisado del operativo conjunto realizado por los Ministerios de Salud de Ciudad y de Nación, donde fueron trasladados tres micros con familias provenientes del barrio “Padre Mugica”.
Y agregó: “Los vecinos llegaron durante la noche con frío y hambre. Los trabajadores fueron avisados con poco tiempo de anticipación y la cocina estaba cerrada. Tampoco hay provisión de agua caliente ni calefacción en las distintas áreas del hospital. Ellos mismos debieron proveerlos de alimentos, ropa y abrigo para pasar la noche a la intemperie esperando ser atendidos, ya que las Unidad de Febriles de Urgencia está armada con containers en lo que era el estacionamiento del hospital. Estos vecinos podrían haber sido derivados para ser internados o trasladados a hoteles, ni siquiera cuentan con frazadas o ropa de abrigo para los pacientes internados. Dependen únicamente de las donaciones”.
Una situación de desidia, que tiene como víctimas, una vez más, a los más pobres.
Situación crítica y falta de testeos masivos
Los casos de contagios de Covid-19 en villas y asentamientos porteños dieron un salto, desde que se conocieron los primeros casos, a comienzos de abril, hasta ahora. Las organizaciones sociales y territoriales vienen alertando y denunciando esta situación hace semanas, cuando el gobierno porteño ocultaba información y recién el 5 de mayo el gobierno nacional y el de la Ciudad “llegaron” al barrio. Para esa fecha, ya eran 300 los contagiados.
En el marco de los operativos de detección que la Ciudad lleva adelante en conjunto con el Gobierno nacional, en la villa 31 se evaluaron 1.721 personas, de las cuales se testearon solamente 345. De estas últimas, la mitad de los testeados, o sea 173, dieron positivos para Covid-19. Mientras, en la villa 1-11-14 del bajo Flores el 80% de los casos testeados dieron positivo.
Esto muestra un escenario crítico, en el que tanto el gobierno nacional como el de la Ciudad, deberían haber actuado muchísimo antes, cuando desde las organizaciones sociales y barriales se venia alertando sobre las difíciles condiciones para sostener la cuarentena en los barrios donde no hay sistema de cloacas, y se vive en condiciones extremadamente precarias y de hacinamiento.
Es necesario realizar un testeo masivo a todos los habitantes de los barrios vulnerables de la Ciudad, no sólo a los casos “sospechosos”, para identificar lo más rápido posible a los asintomáticos y aislarlos. Así como poner a disposición todos los hoteles y viviendas sin utilizar, ociosas, para las y los vecinos de los barrios vulnerables, en lugar de trasladarlos en micros repletos y mantenerlos hacinados en hospitales, sin calefacción ni comida caliente.