El Tribunal Supremo británico resolvió este martes que será el parlamento quién deberá aprobar la activación de las negociaciones para la salida de la Unión Europea. Un límite para el "Brexit duro" de May.
Martes 24 de enero de 2017 10:59
El Tribunal Superior británico dictaminó este martes que el Gobierno de la primera ministra Theresa May requiere de la aprobación parlamentaria antes de iniciar los trámites formales para que Reino Unido se separe de la Unión Europea.
El fallo supone un revés para la política de May que viene de anunciar hace una semana atrás los términos del Brexit que pensaba llevar a cabo y que implicaba una ruptura radical con el mercado único, para "recuperar el control sobre las fronteras" y salir de la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia. Este formato de "Brexit duro" se verá ahora tamizado por los debates en el parlamento, que se espera le pongan límites en el camino de un "Brexit dosificado" o "suave", acorde a los intereses de sectores empresarios y financieros, que buscan plazos más largos para acomodarse a la nueva relación con Europa.
El fallo de la corte
La máxima corte de Reino Unido rechazó el argumento del Gobierno de que May podía simplemente utilizar su autoridad ejecutiva, conocida como "prerrogativa real", para invocar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa de la UE e iniciar dos años de negociaciones que desembocarán en el divorcio del bloque.
La "prerrogativa real" le proporciona al Primer Ministro, en este caso May, tomar determinadas decisiones en nombre de la Corona sin necesidad de consultar con el Parlamento. Como el fallo de la corte era controversial porque podría suponer una disminución del poder Real, la justicia se encargó de aclarar rapidamente que si bien el Brexit debe ser consultado con el Parlamento, el gobierno no necesita ningún tipo de aprobación de Irlanda del Norte, Escocia y Gales. Es decir que garantiza el espíritu monárquico y centralista contra las "instituciones autónomas" que son consideradas un apéndice o un poder subordinado, sin posibilidad de decisión sobre la relación con la Unión Europea.
El Tribunal Superior emitió el fallo con un resultado de 8 votos a favor y 3 en contra, decalrando que "cualquier cambio en la ley para dar efecto al referéndum debe hacerse solo de la manera permitida por la constitución británica, por una Ley del Parlamento".
May ha afirmado que activará el Artículo 50 antes de finales de marzo, pero ahora tendrá que buscar el consentimiento de los legisladores primero, lo que significa que sus planes podrían verse modificados o retrasados, aunque el Partido Laborista ha dicho que no buscará aplazar su calendario, sino negociar los términos de la salida.
La libra inicialmente subió ante las noticias de que el Gobierno había perdido su apelación, pero volvía a caer hasta marcar mínimos del día frente al dólar y al euro, después de que el tribunal dictaminó que el resto de parlamentos de Reino Unido no tenían que dar su aprobación para activar el Artículo 50.
La libra caía un 0,6 por ciento en el día a 1,2463 dólares.