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Red Internacional
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Calama. Brote de Coronavirus desatado en Chuquicamata a causa de la desidia empresarial

Durante este fin de semana los Sindicatos de Chuquicamata de Codelco denunciaron que 115 trabajadores están contagiados por Covid-19. Las cuarentenas en el norte no han detenido la producción de la minería.

Lunes 15 de junio de 2020

Esta semana se hicieron públicas las cifras y la información que miles de trabajadores exigíamos saber, pero la administración de Chuquicamata mantenía en absoluto secreto. Aunque aún creemos que son cifras falsas, poco a poco se van sabiendo la realidad que los ejecutivos de Codelco omiten.

Lamentablemente, eran las cifras que todos los mineros sospechábamos, las nulas medidas de control al comienzo de pandemia nos hicieron visualizar este escenario, una administración soberbia e incapaz, idéntica al gobierno, jamás quiso reaccionar a la emergencia.

Las altas cifras de contagio y muertes de los trabajadores visibilizan el verdadero objetivo de los ejecutivos de Codelco: seguir implantando un modelo de minería precarizado que amenaza a las familias y el medio ambiente y que antepone la sobrexplotación y la economía ante la salud de sus trabajadores.

Las direcciones sindicales frente a esta desidia empresarial y del gobierno, no pueden seguir esperando: deben llamar a una paralización efectiva de los trabajos productivos no esenciales, como la minería. Se quiere imponer una idea que los trabajadores deben estar expuestos para sacar el sueldo de Chile adelante. Sin embargo, los planes del gobierno apuntan a que esta crisis sea descargada sobre los hombros de las y los trabajadores y el pueblo pobre, están dispuestos a endeudar a las futuras generaciones apoyados por la “oposición” en un acuerdo nacional a la medida de los empresarios.

Porque es el endeudamiento y la exposición al contagio de los trabajadores los planes para enfrentar la crisis, y no el impuesto a las grandes fortunas. Una medida realista a favor de las grandes mayorías es el impuesto de 20% a las grandes fortunas, para que la crisis la paguen los capitalistas.