Una investigadora de la UBA difundió estadísticas que demuestran la falsedad sobre “delincuencia” y “vagancia” de inmigrantes con la que justifican la represión y la amenaza de deportación.
Martes 30 de octubre de 2018
Desde el miércoles 24, cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con la ayuda del Ministerio de Seguridad nacional, desató una nueva cacería a fuerza de gases y tiros contra manifestantes que rechazaban frente al Congreso la aprobación del Presupuesto 2019 escrito por el FMI, una nueva campaña racista y xenófoba se desató desde las oficinas gubernamentales y desde varias empresas periodísticas.
Acompañando declaraciones de funcionarios y legisladores, en estos días Clarín, La Nación, Infobae, América y otros medios se lanzaron frenéticamente a demonizar, sin pruebas pero con un afán asombroso, a Anil Baran (27), Felipe Artigas (31), Víctor Artigas (23) y Luis Fretes (26). Los cuatro (un turco, dos venezolanos y un paraguayo) integran el contingente de detenidos tras la represión.
Buceando en sus perfiles públicos de Facebook se intentó “demostrar” que los cuatro tenían sobradas razones “ideológicas” para estar en la manifestación y, por lo tanto, merecer ser detenidos. Pero como eso no alcanzó (Baran, por caso, fue detenido mientras caminaba para hacer un trámite en la embajada de Turquía), hacía falta apoyarse en declaraciones de “especialistas”.
Fue así que empezaron a desfilar en radios, portales y canales las afirmaciones de habituales voceros macristas en la materia, como Patricia Bullrich y Rogelio Frigerio. Pero también de “dignos” opositores como el militar carapintada y exsecretario de Seguridad de Cristina Kirchner Sergio Berni o el exkirchnerista Miguel Ángel Pichetto.
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Fue, precisamente, la virulenta embestida retórica de Pichetto la que impulsó a la académica María Inés Pacecca a desmentir con números la afirmación de que “Argentina es un país totalmente generoso, estúpido e ingenuo” en temas migratorios, lanzada por el senador rionegrino.
Pacecca es miembro del Instituto de Ciencias Antropológicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En un texto publicado este lunes en el sitio académico Pescado fresco, publicó una serie de datos que desmienten “muchos de los lugares comunes relacionados con la inmigración”, tales como que “los inmigrantes llegan al país y al día siguiente ya tienen un plan social” o que “las cárceles están llenas de delincuentes extranjeros”, entre otros.
Para ella, “desde la perspectiva del Senador (Pichetto), la generosidad, la estupidez y la ingenuidad describen la política migratoria inaugurada en 2003, cuyo punto central fue la regularización documentaria de algo más de un millón de inmigrantes (aproximadamente el 2,5 % de la población) en un período de quince años”.
Tomando a Pichetto como disparador, la investigadora contrastó algunos de esos “lugares comunes” con datos que integran un informe elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre “migraciones laborales en Argentina” (publicado en 2015).
El primer dato que desmiente a Pichetto y sus aliados es que las y los inmigrantes que viven en Argentina trabajan tanto o más que las personas nacidas en el país. La “tasa de actividad según condición de migración” registraba para el año 2013 un 63 % para quienes viven aquí pero nacieron en otro país y un 60 % para las y los “nacionales”. Y no hay elementos como para concluir que de 2013 para acá la tendencia se haya revertido.
Tampoco cambió en los últimos años la tendencia respecto a la política laboral precarizadora y flexibilizadora del Estado para con los inmigrantes. Según el Indec, la “tasa de empleo no registrado según condición de migración” mostraba en 2013 un 33 % para personas nacidas en Argentina y un 53 % para inmigrantes. Lejos de incomodar esta enorme brecha de desigualdad, Pichetto, Bullrich y compañía seguramente ven con buenos ojos esta situación.
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Vale decir que los datos precedentes fueron difundidos por la OIT en base a información de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, recogida durante los años en que Pichetto encabezaba el bloque de senadores kirchneristas.
Otro dato que recopiló María Inés Pacecca para desmentir a los funcionarios y parlamentarios xenófobos refiere a la situación que se vive en las cárceles argentinas. “En relación a quiénes estaban en las cárceles en 2017: de 85.300 personas detenidas, solo 5.100 eran extranjeras. Entre los argentinos, 55 % estaba condenado y 45 % procesado. Entre los extranjeros, 40 % estaba condenado y 60 % procesado”.
La fuente de este último dato también es oficial: el Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación a cargo de Germán Garavano.
No debería considerarse algo anecdótico que altos funcionarios políticos y parlamentarios, macristas y peronistas, mientan con descaro sobre un tema que, se sabe, en contextos de crisis económica se convierten en caldo de cultivo para reproducir los sentidos comunes más reaccionarios.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario