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Red Internacional
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APARATO REPRESIVO. Bullrich con picana nueva: el Gobierno compró cien Taser a $ 37.000 cada una

La empresa Axon le vendió ese arsenal al Estado a través de una licitación. Para la ONU esas armas pueden funcionar como método de tortura. $ 5 millones más destinados a la represión social.

Lunes 22 de julio de 2019 09:00

El Gobierno de Mauricio Macri adquirió cien pistolas Taser para ser usadas por las fuerzas de seguridad federales (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria).

A través de una licitación, el Poder Ejecutivo aprobó lo que habia ofertado la empresa Axon. La compra es de cien pistolas, mil cartuchos “operativos” (es decir para uso en la calle) y 600 para “capacitación”.

El monto a pagar por parte del Estado es de un total de $ 5.285.000. Cada pistola vale $ 36.635, cada cartucho “operativo” $ 1.005 y cada cartucho de “capacitación”, $ 966.

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Como ya se ha denunciado en este medio, además de inscribirse en una política general de fortalecer al aparato represivo estatal para enfrentar con mayor brutalidad la protesta social en las calles, el Gobierno con las Taser incurre en una avanzada mucho más reaccionaria aún.

Sin ir más lejos la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un organismo internacional conducido centralmente por las potencias imperialistas que abrazan las políticas más represivas, debió reconocer que las Taser “pueden ser consideradas como un método de tortura”.

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Según la normativa del Ministerio de Seguridad respecto al uso de las Taser, las pistolas serán usadas “para inmovilizar, proceder a la detención o para impedir la fuga de quien manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o de auto lesionarse; cuando deba ejercerse la legítima defensa propia o de terceras personas; o para impedir la comisión de un delito de acción pública”.

Vale decir que se trata de una normativa dictada por la misma ministra Bullrich que desde hace años viene fogoneando el gatillo fácil como política estatal, elevando a la categoría de héroe al criminal uniformado Luis Chocobar, entre otras cosas.

Según el Ministerio de Seguridad, las Taser se incorporarán pronto a la actividad cotidiana de las fuerzas federales. Como se sabe, mayoritariamente esa actividad se basa en militarizar las calles y reprimir las protestas sociales. En un contexto de crisis económica y social, la movilización obrera y popular está a la orden del día. Bullrich lo sabe, y se prepara para actuar cuando Macri y el FMI se lo pidan.


Redacción

Redacción central La Izquierda Diario