La ministra de Seguridad planea comprar 300 en una primera instancia. Se usarán en trenes y aeropuertos, donde transitan millones de personas por día. ¿Adiós oficial a la tradicional picana?

Daniel Satur @saturnetroc
Viernes 4 de enero de 2019 00:00
“El Gobierno comprará 300 pistolas Taser para usarlas en estaciones de trenes y aeropuertos”, tituló Clarín en su página web la noche veraniega de este jueves. Una noticia que seguramente para millones de personas pasará desapercibida, pese al peligro social que representa esta sanguinaria decisión de Mauricio Macri y su ministra de “Seguridad”.
Según le confirmaron “altas fuentes oficiales” a Clarín Patricia Bullrich “ya trabaja en la implementación de las Taser”, las armas de electrochoque que están prohibidas en muchos países del mundo por ser consideradas instrumentos de tortura.
Dicen allegados a la ministra que “en una primera instancia, se utilizarán en aeropuertos y en los trenes. La idea es hacerlo en lugares de aglomeración donde sólo se puede recurrir al uso de las armas letales en última instancia”.
Es decir que, en instancias posteriores, pueden desparramarse por otros espacios públicos.
Con la aplicación de un electrochoque de 50 mil voltios, la Taser inmoviliza de forma instantánea a la persona atacada, afectando directamente el funcionamiento del sistema nervioso y del sistema respiratorio, lo que puede ocasionar un paro cardiorrespiratorio.
También, al no dejar marcas, la Policía la puede utilizar como reglamentaria herramienta de tortura, prescindiendo de la tradicional e ilegal “picana”. Y tiene un alcance de hasta ocho metros.
Desde el propio Ministerio informaron que para esta primera etapa Bullrich mandará a comprar unas 300 pistolas. Cada ejemplar cuesta aproximadamente U$S 3 mil, con lo cual se está hablando de unos $ 35 millones, solo para comprarlas. A eso habrá que sumarle el costo de la capacitación a los efectivos de la Policía Federal y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Para arrancar, dicen las “fuentes” a Clarín, se hablaría de un costo total de U$S 3 millones, lo que equivale hoy a unos $ 117 millones.
Aseguran desde el entorno de Bullrich que la plata para la compra está en las arcas del Ministerio, gracias al incremento del Presupuesto 2019 en materia de “seguridad”, votado junto al peronismo.
Confesión de parte
Como aclaración peculiar, las fuentes del Ministerio de Seguridad anticiparon que los policías que porten las Taser no llevarán al mismo tiempo armas de fuego. La curiosa explicación es que se pretende liberar a los agentes de la responsabilidad de tener que justificar, en el futuro, ante un juez por qué se uso el arma de fuego en lugar de la pistola eléctrica pudiéndolo hacer.
Visto desde otro ángulo, semejante decisión no sería otra cosa que el reconocimiento de lo letales que son las Taser, toda vez que de no ser así, según el propio discurso de derecha y reaccionario, la ministra estaría dejando en inferioridad de condiciones a quienes las porten. Y se sabe que eso está en las antípodas de su pensamiento. Como repite a cada momento, ella está para “cuidar a quienes nos cuidan”.
Así, la exmontonera devenida cultora del bolsonarismo da un paso más en su misión de militarizar cada rincón de la Argentina para ejercer al máximo el control sobre la población trabajadora en medio de una crisis económica sin resolución a la vista y de un ajuste en curso que no hace más que pronosticar más protesta social y mayores conflictos en las calles.
El Comité contra la Tortura de la ONU, d la que Argentina es miembro, afirmó hace ya años q las Taser provocan un dolor intenso, que constituyen una forma de tortura y que puede matar a muchas personas. Bullrich y Macri quieren más represión y control social p/ aplicar el ajuste
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) 4 de enero de 2019
El chiche nuevo de Pato
Además de Estados Unidos (donde fue inventada por un veterano del ejército yanqui de la Segunda Guerra Mundial), en América ya la usan Brasil, Colombia y México, tres estados influenciados hasta la médula por las políticas securitarias estadounidenses.
Gracias a Patricia Bullrich, Argentina se sumaría a esa nefasta lista criminal de países donde la Taser es uno de los chiches preferidos de las fuerzas represivas encargadas de cuidar a los ricos y criminalizar a la población trabajadora.
Luego de varias pujas judiciales entre el macrismo, la oposición y organismos de derechos humanos, en 2016 la Corte Suprema de Justicia finalmente dejó firme un fallo favorable al uso de las Taser X 26.
En la Provincia de Buenos Aires el ministro Cristian Ritondo ya compró una tanda para los “grupos especiales” de esa banda de lúmpenes asesinos que es la Policía Bonaerense.
El gobierno de Mauricio Macri parece no haberse enterado que el Comité contra la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas, de la que Argentina es miembro, afirmó hace ya años que las Taser provocan un dolor intenso, que constituyen una forma de tortura y que puede matar a muchas personas.

Daniel Satur
Nació en La Plata en 1975. Trabajó en diferentes oficios (tornero, librero, técnico de TV por cable, tapicero y vendedor de varias cosas, desde planes de salud a pastelitos calientes). Estudió periodismo en la UNLP. Ejerce el violento oficio como editor y cronista de La Izquierda Diario. Milita hace más de dos décadas en el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) | IG @saturdaniel X @saturnetroc