3 de los 5 sindicatos de la planta de Opel España de Figueruelas (Zaragoza) aceptan una subida salarial mínima durante los próximos 5 años a cambio de un plan industrial de futuro.

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza
Miércoles 17 de enero de 2018

El pasado mes de noviembre Opel Europa daba a conocer sus planes de futuro tras la compra, el pasado mes de marzo, de la empresa por parte del poderoso grupo francés PSA (el grupo que engloba a Citroën y Peugeot).
El nuevo consejero delegado de Opel, Michael Lohscheller, anunció que debería reducirse el coste por coche en 700 euros para alcanzar el nivel de rentabilidad de PSA.
De esa cantidad, 400 euros debían ahorrarse en la fabricación. Con estas declaraciones dejaba claro que sus intenciones eran hacer caer este ahorro sobre las ya “castigadas” espaldas de los trabajadores y trabajadoras.
Y así fue. La empresa confirmó que planteaba una rebaja salarial de 6% para el año 2018, el primero del convenio, mientras que en los cuatro siguientes hasta 2022 quedarían congelados los emolumentos.
Además de esta drástica rebaja salarial, la patronal exige nuevas medidas de flexibilidad. Pretendía aumentar a 20 los sábados laborales, incluyendo el turno de tarde, desde los 15 que hay actualmente. También quiere reducir los intervalos entre los distintos turnos, pasando a ser éstos de 22 minutos en lugar de los 40 minutos actuales. Y también acortar la pausa para el bocadillo de 18 a 15 minutos.
Por ultimo solo apuesta por mantener el "contrato de relevo" para este 2018, dejándolo en el aire los siguientes años. Hay que recordar que este contrato, "el contrato de relevo", por el que un trabajador se prejubila y su puesto lo ocupa un joven, ha permitido que cientos de nuevos trabajadores hayan entrada a trabajar.
Los sindicatos de Figueruelas retoman la negociación del nuevo convenio
Tras el parón provocado por las vacaciones de Navidad, tanto patronal y sindicatos han retomado la negociación del primer convenio colectivo de esta planta bajo el grupo PSA.
La empresa plantea un acuerdo de larga duración, 5 años, y que este se haga de la forma más rápida posible. Ya lo dijo el pasado 5 de enero un alto directivo de la compañía en su visita a la planta zaragozana. O se firma el convenio pronto, incluyendo todas las rebajas salariales y laborales que plantea la patronal, o dejarán de venir nuevos modelos de coche, como el Corsa, que aseguraba la producción en la planta durante varios años.
Por desgracia este claro y burdo chantaje parece que ha empezado a hacer efecto en la representación sindical mayoritaria de los trabajadores y trabajadoras. Este pasado martes 15 de enero, UGT, CC.OO. y Acumagme (Asociación de Cuadros y Profesionales de Opel España) han trasladado a la empresa su renuncia a la exigencia de importantes subidas salariales para los cinco años que duraría el convenio, ya que pedirían solo un incremento del IPC real cada año.
A cambio solo piden a la empresa un plan industrial para las dos líneas de montaje de la planta, y la recuperación del "contrato de relevo" que la compañía decidió eliminar a partir del 1 de enero pasado. Del aumento de carga de trabajo exigida por la empresa y de las múltiples medidas de flexibilidad que pretenden adoptar no dicen nada de momento.
Estas demandas no han sido apoyadas por los otros dos sindicatos de la planta, OSTA y CGT, que de momento manifiestan que no están dispuestos a aceptar ninguno de los brutales recortes que plantea la empresa.
Autorganización, lucha y unidad para hacer frente a la patronal
El ataque de la empresa es durísimo y por la tanto la respuesta de los obreros y obreras ha de ser claro y contundente. Desde ya deben celebrarse asambleas por sección, por turnos que elijan delegados y delegados que converjan en una gran asamblea de representantes elegidos democráticamente desde la base de los más de 6000 trabajadores y trabajadoras de la planta de Figueruelas.
Solo de esta forma podemos hacer frente a la burocracia sindical que vemos como ya se prepara para claudicar ante la empresa sin tan siquiera un mínimo plan de lucha. Todos los compañeros y compañeras, estén afiliados a un sindicato o no, sean jóvenes o viejos, fijos o temporales, nativos o extranjeros deben unirse para hacer un frente común de lucha que frente este brutal ataque patronal.
Esta lucha no debe quedarse solo en los límites de la planta de Figueruelas. Debe ir más allá y englobar a toda las fabricas auxiliares de Opel en Aragón en las que trabajan miles de compañeros y compañeras y dependen de la carga de trabajo de la planta central de Figueruelas. Solo la lucha de todos los obreros y obreras que trabajan en estas fábricas, unidos en la organización desde la base podrá ganar esta dura pelea.