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Columna. CENSO 2017: Donde NO todos contamos

Este miércoles 19 se llevó a cabo el CENSO. Si bien el emblema de este llamado era ‘Todos Contamos’, diversos vacíos en las preguntas dejaron en claro que esta vez ‘No tod@s contamos’.

Jueves 20 de abril de 2017

¿Todos contamos?

Una de las características del proceso censal de este año era su estructura de preguntas cortas, cuantitativas y muy específicas, pero también sumamente insuficientes a la hora de contemplar conflictos y demandas sociales que desde el último censo fallido hasta la fecha han sido propias de la sociedad chilena.

Esta situación levantó fuertes críticas en las redes sociales, como la omisión de preguntas claves para entender y solucionar conflictos sociales como por ejemplo de identidad de género, identidades culturales, identidades religiosas, entre otras falencias que dejarán vacíos importantes para el momento de establecer proyectos u otras iniciativas.

Los ejes claves para un tanteo demográfico deben ser basados en las demandas más sentidas, en elementos sociales respecto a calidad de vida. Preguntas como por ejemplo si es allegado, si la casa es propia u arrendada, que religión se profesa o cuales eran sus ingresos mensuales, son esenciales para el levantamiento de políticas capaces de solventar las exigencias sociales.

Pero ¿Cómo podría afectar un CENSO insuficiente al futuro? El antropólogo Hugo Araya Rebolledo, al respecto enfatiza que "estas base de datos –CENSO- se ocupan para hacer políticas públicas" y agrega "entonces, cómo vas a saber ¿cuántos chilenos tienen casa propia? ¿cuántos chilenos viven con el sueldo mínimo tienen que arrendar?”

Este alcance es crucial al momento de pensar reformas en torno al salario mínimo y a las necesidades básicas de cada vivienda. Un conflicto que está en la mesa debido a las recientes polémicas sobre el aumento de sueldos de parlamentarios y un sueldo mínimo por debajo de la canasta familiar, enmarcado en una reforma laboral bastante cuestionada.

El cientista social agrega otro eje fundamental: La dinámica de las creencias religiosas. En los últimos diez años diversos factores han modificado lo que se conocía como una sociedad chilena principalmente ‘católica’. Sin embargo, tras escándalos respecto a delitos sexuales y un cuestionamiento constante a la iglesia más tradicional, una pregunta válida es si la creencia o profesión religiosa mayoritaria ha cambiado su foco.

Además, hay que considerar un crecimiento migratorio y las campañas por el reconocimiento de pueblos originarios, elementos que definitivamente pueden hacer variar concepciones más antiguas sobre religiosidad.

“En los pueblos del interior en los cuales he estado trabajando, respecto a las festividades religiosas, cómo vas a saber ¿cuanto han crecido las religiones protestantes? eso igual tiene con la perdida de las tradiciones”, sostiene Araya.

Entonces, un resultado insuficiente deriva además en políticas públicas insuficientes.

IDENTIDADES INVISIBILIZADAS:

Por otra parte, a días para que se conmemore la primera protesta travesti en Chile, enmarcada en la demanda de derechos mínimos, en el congreso descansa el proyecto de ley de identidad de género. Este ya contiene varias modificaciones patrocinadas por la derecha y la Nueva Mayoría (exclusión de niñas y niños, autorización de terceros, entre otros ajustes).

Una evidente omisión respecto a la temática de diversidades sexuales e identidades quedó expresada en el CENSO. La razón es sumamente política, ¿Cuál es la intención de la gestión de este CENSO? ¿Hacer un escáner social para mejorar las políticas públicas o hacer campaña parlamentaria? En otras palabras termina siendo más una burla para quienes por largos años han llevado esta demanda en las calles y esperan con urgencia una ley de identidad de género que cumpla con las exigencias sociales y legales que la población disidente sexual y LGTBI necesita.

De la misma manera, nuevamente la población afrodescendiente quedó fuera de las alternativas de identificación cultural. Es decir, es un problema de invisibilización de poblaciones que han dejado más que claro que existen y quieren ser reconocidas.


Fer Morales

Antropóloga Social y poeta Slam