Compartimos una breve crónica sobre la odisea que tuvimos que atravesar para poder ser atendidas por un médico. Evidentemente el sistema de salud en la provincia no está preparado para hacer prevención y enfrentar el virus. Nos mandan a cuarentena y nos dejan así desprotegidos sin saber a dónde ir o qué hacer si nos sentimos mal. La responsabilidad, es del gobierno y el Estado, no nuestra.
Viernes 20 de marzo de 2020 19:30
Estos meses son de resfriados, alergias y gripes, seguramente miles estarán en una situación similar a la nuestra. Nosotras estamos congestionadas, hace unas semanas atrás Keila fue al médico y le dijeron que tenía faringitis, hizo el tratamiento, pero no mejoró. Por mi parte tengo una congestión, los síntomas se agravaron en los últimos días, por tanto decidimos ir al médico nos cansamos de llamar por teléfono para tomar todos los recaudos posibles y nos dimos de frente con un sistema de salud que no fue preparado para enfrentar la pandemia.
Un poco de contexto, Keila tiene 20 años, labura en un bar como cientos de pibes en la provincia, atendiendo a cientos de personas diariamente y, aunque siguiera el protocolo de atención, guantes y barbijos no eran parte del uniforme. En fin, el malestar no pasaba e ir al médico (cuándo la situación se sabe delicada), no se trataba de salir a caminar por las calles y recorrer sanatorios y consultorios exponiendo y exponiéndonos potencialmente a enfermar. Decidimos llamar por teléfono al ISJ (Instituto de Seguros de Jujuy), la obra social. Tras un breve relato de los síntomas, le dijeron que no coincide con los del COVID-19 por lo tanto que consulte con un clínico...pero no tenían un listado de los médicos que efectivamente están atendiendo como para agilizar el trámite.
Vale aclarar que el 12 de marzo desde el Instituto de Seguros de Jujuy anunciaron que reducirían algunos aspectos de su atención “para contribuir al freno que quieren darle al contagio del COVID-19” disponiendo suspender la atención al público desde el 16 de marzo, permitir que las consultas médicas se realicen concurriendo al médico con carnet y documento (a partir del 18 de marzo); y atendiendo vía telefónica y a través de su página web.
Desde el miércoles estuvimos llamando a diferentes consultorios y clínicas (las que encontramos online), muchas veces nos dio ocupado, pero finalmente ayer conseguimos un turno. Llegamos a la clínica 20 minutos antes del turno, como nos recomendaron, para poder cargar en el sistema la atención. Pero cuando quisieron cargar nuestro turno no podían; pensamos que era un error, que el médico que nos iba a atender no trabajaba con la obra...les trabajadores del hospital nos ayudaron a buscar alternativas entre les doctores, ninguno estaba en el sistema, no podían darnos la orden, no podían atendernos o teníamos que pagar $1000 una consulta. Les empleades del hospital descubrieron el problema: las autoridades del ISJ no habían capacitado a les trabajadores para usar el nuevo sistema, por lo que tenían problemas para cargar a les médicos en el sistema. En común, desde el hospital con les trabajadores de la obra social, buscaron la solución para que nosotras podamos ser atendidas.
Nos atendieron, por precaución el médico le dijo a Keila que tiene que testearse por el COVID-19, pero de nuevo, nadie sabe acompañar ese proceso. ¿Dónde llamar? ¿Cuáles son las medidas a seguir? El 0800, que habilitó el gobierno provincial, le dijo que si el médico le había dicho que vaya al laboratorio central para hacerse el testeo lo haga. En el laboratorio central, le dijeron que tendría que haber llamado al 0800 (!) cuando explicó que ya lo había hecho le dijeron que fuera a la guardia del Htal. San Roque. Ella no lo hizo, sabiendo que las guardias son lugares de exposición, llamó por teléfono y la línea estaba saturada. La alternativa según toda la información que hay en las redes oficiales, el 107. Cuando llamó a este último para preguntar qué hacer, le dijeron que no sabían cómo actuar frente a estos casos. Volvió a llamar al hospital, la atendieron y le dijeron que tendría que llamar al 107 o al 0800 (de nuevo), y cuando nuevamente explicó todo lo que ya había pasado, le respondieron que los test no eran para "todo el mundo" sólo para personas sospechosas. ¿Cómo saber eso si la misma OMS explicó que hay muchos casos en los que es asintomático? tuvo que explicar sus condiciones de trabajo y que tuvo contacto con muchas personas, entre elles turistas y residentes de los que no sabe nada. La respuesta fue “si querés vení, pero no te lo van a hacer”. Nuevamente la medida del gobierno se trata de responsabilizarnos a nosotres por nuestro estado de salud ¿está bien que seamos nosotres les principales responsables de enfrentar la crisis?
Más yuta no es la solución, necesitamos medidas a la altura de la situación
Definitivamente NO. Nuestra experiencia de días intentando tomar las mejores medidas con el recaudo necesario, con las herramientas que tenemos han mostrado que el acceso a la salud en tiempos de pandemia es una verdadera odisea. Esta es nuestra realidad, que es mucho mejor que la de miles de jóvenes, trabajadores y adultes mayores que no tienen acceso a una obra social, que cobran salarios de hambre, que están siendo despedidos, que no cuentan con los medios para movilizarse de un lado a otro; pare elles la situación es peor.
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Mientras nosotres salteamos los obstáculos burocráticos que nadie pensó en solucionar, la medida de los gobiernos provinciales y nacionales de una cuarentena total solo sirve si va acompañada de medidas sanitarias a la altura. Algo muy importante también es que detrás de esta medida dejan a millones de trabajadores y trabajadoras precarizadas fuera, junto a personas en situación de calle, para ellos también tiene que haber una respuesta
Una vez más, todas las fuerzas están puestas en función de vigilar y castigar y ninguna medida para proteger a los sectores más vulnerables que atravesarán la pandemia sin la menor medida sanitaria para prevenir el contagio. La verdadera salida es que se destinen fondos para que les trabajadores de la salud cuenten con los elementos adecuados, centralizar todo el sistema de salud público y privado, para garantizar la atención de toda la población que lo precise.
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Ante esta gran crisis no se puede decir “arreglatelas cómo puedas”, se necesita una respuesta a la altura y eso implica inversiones en infraestructura, insumos y personal en los hospitales, facilitar el test de coronavirus gratis a todo aquel que presente los síntomas o sea sospechoso, es necesaria la adquisición por parte del Estado de cientos de miles de kits de detección temprana. Si en nuestro país ya hay 128 casos confirmados, deberíamos tomar el ejemplo de Corea y hacer test masivos, no sólo de los casos que presentan toda la sintomatología.
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¿Los recursos? solo pueden venir del no pago de la deuda a los especuladores y de impuestos progresivos a las grandes empresas y dueños de la tierra, implementando medidas en defensa del empleo y las fuentes de producción, es necesario también tocar los intereses de los grandes laboratorios para garantizar que pongan su producción al servicio de este problema urgente. Fábricas recuperadas, docentes y estudiantes en distintos puntos del país toman iniciativas propias marcando un ejemplo opuesto al del Estado, produciendo barbijos, alcohol en gel, respiradores...si les que gobiernan no pueden hacer frente a esta pandemia, hay que preparse para una salida propia, con la clase trabajadora a la cabeza.