La Junta Interna ATE del Hospital Castro Rendón criticó duramente el discurso del dirigente de la CTA Neuquén Carlos Quintriqueo, en el acto de cierre de la movilización de la CTA en el marco del paro nacional del 9 de junio quien atacó a la izquierda y el sindicalismo combativo que habían sumado a la movilización.
Jueves 11 de junio de 2015
La Junta Interna, conducida por la agrupación antiburocrática y clasista de ATE Violeta Negra, junto al Sindicato Ceramista, la comisión Interna de la Papelera Molarsa, delegados y activistas del Parque Industrial, la agrupación Negra de ATEN y delegados de ATE y ATEN luego del corte y piquete en la Ruta 7, se sumaron a la movilización convocada por la CTA pero con una columna diferenciada exigiendo a la conducción un plan de lucha unificado con un pliego único de reclamos.
Comenzado el acto frente a casa de gobierno y ante los ataques contra la izquierda y el sindicato ceramista desde el palco, la columna se retiró.
El paro en Neuquén fue fuerte y se hizo sentir tanto en el sector privado como en el Estado.
A diferencia del paro del 31M, la conducción de la CTA convocó a movilizarse pero como se denunció desde la Junta Interna se negaron “a coordinar y movilizar en forma unitaria con un pliego único de reclamos y convocaron al paro desde los medios de comunicación, sin realizar asambleas en los lugares de trabajo ni plenarios para que los trabajadores decidamos que acciones realizar y cuáles son los reclamos que debemos levantar ante un paro nacional”.
Acorde a esta política divisionista, el dirigente de la CTA Neuquén Carlos Quintriqueo gritó desde el palco a los trabajadores ceramistas y del parque industrial presentes “no tienen nada que hacer en nuestras marchas, que vallan a marchar con la CGT, a donde pertenecen…”.
Como han expresado los compañeros del Sindicato Ceramista y es de público conocimiento “la gestión obrera está pasando por un momento muy difícil, en el que tenemos dificultades tanto para garantizar la producción como el pago de las quincenas. Necesitamos la más amplia solidaridad para enfrentar esta situación...”
La conducción de la CTA, lejos de solidarizarse con la lucha que los obreros ceramistas vienen llevando adelante en defensa de la gestión obrera y utilizar el palco para proponer una gran acción unitaria para exigir al gobierno nacional el pago del crédito comprometido que nunca concretó para la renovación tecnológica y que la fábrica pueda salir del ahogo financiero, los ataca acusándolos calumniosamente de haberse transformado en “patronal, que les bajan los sueldos a los trabajadores y que les adeudan varias quincenas…”.
Como se señaló desde la Junta Interna en diferentes oportunidades “el ataque a la izquierda y los sectores combativos es directamente proporcional al silencio y la tregua de la conducción con el gobierno provincial y nacional. Es parte de una práctica, que tiene más que ver con los métodos de los punteros del MPN, la patota sindical y los barrabravas que con la democracia y libertad sindical sobre la cual tenemos que poner en pie nuestros sindicatos y construir la unidad en las calles contra las patronales y los gobiernos...”.
Desde la Junta Interna además de repudiar el discurso divisionista y funcional al gobierno de la conducción de la CTA, se le exigió que ponga fin a la escalada de persecución y violencia, que respete la libertad de expresión, opinión y organización de los trabajadores y que “en lugar de atacar a quienes pensamos diferente o son de otro gremio, denuncien y enfrenten al gobierno convocando a un plan de lucha que unifique en las calles con un pliego único de reclamos a todos los trabajadores de la provincia”.