El humorista Dani Mateo lleva varios días sufriendo un auténtico “linchamiento” de los sectores más conservadores de la sociedad, por un “skecth” televisivo el que se sonaba la nariz con la bandera española.

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza
Jueves 8 de noviembre de 2018
El pasado 31 de octubre , en el programa de sátira política “El Intermedio” de la Sexta televisión, Dani Mateo hizo un gag humorístico sobre el 40 aniversario de la Constitución española. En el “sketch”, que ha sido eliminado de la página web de La Sexta, Mateo aparecía junto a una bandera de España con el himno español sonando de fondo y pasaba a leer un prospecto de Frenadol. En un momento dado, el humorista simuló un estornudo y acabó limpiándose los mocos con la bandera, para luego disculparse irónicamente: “Ostia, perdón. Perdón. ¡¿Qué he hecho?!”, exclamaba el colaborador. “Yo no quería ofender a nadie. Sana, sana, culito de rana”, repetía mientras besaba la bandera.
A continuación, como asustado decía: “¿Compañeros, podemos repetir esto? No quería ofender. Ni a los españoles, ni al Rey, ni mucho menos a los chinos que venden estos trapos... ¡No! Trapo no, trapo tampoco. Perdón, perdón, señores de la Audiencia Nacional, lo pone aquí (refiriéndose al guion): no administrar a personas hipertensas y mucho menos a presentadores torpes", remataba la broma el cómico.
“Linchamiento mediático” pero también apoyo de otros compañeros y compañeras
Desde entonces el presentador y su entorno no han parado de recibir amenazas y presiones. Varias empresas publicitarias le han despedido como anunciante de sus marcas, al igual que otras han retirado el patrocinio a este programa de televisión. Además, por redes sociales se ha iniciado una campaña de boicot contra el bar que el presentador tiene en el barrio de Malasaña en Madrid. También ha recibido amenazas directas contra él, su pareja y su familia. Incluso un sindicato policial le ha denunciado y políticos de derechas de VOX o del PP, le han amenazado con pegarle si le cruzaban por la calle.
Dani Mateo ha denunciado estas graves amenazas afirmando que: "Llevo unos días muy mal porque ha sido muy fuerte. Recibir amenazas, mi familia, mi chica, yo, las empresas con las que trabajo…". Ante todo este revuelo mediático el propio Dani Mateo ha colgado un mensaje en twiter con el siguiente texto: “El sentido del sketch de la bandera era - o así lo entendí yo - demostrar que, cuando los ánimos están muy caldeados, las banderas se vuelven más importantes que las personas y eso es peligroso. Por eso me desmoronaba al comprobar que me había sonado en ella. Nunca fue ofender”.
Sin embargo, no todo han sido críticas. Numerosos compañeros y compañeras de profesión, como Jordi Evole, Gonzo, o el propio presentador del Intermedio, el Gran Wyoming, han mostrado su apoyo al cómico.
Otros incluso han dado un “paso más”, como el humorista catalán Toni Soler. Tras ser interrogado por tuiteros sobre si haría lo mismo con la “senyera” o la “estelada”, Soler llegó a sonarse en TV-3 con la primera, para solidarizarse con él. “Tengo una cosa mejor para sonarme como Dios manda. Tengo este magnífico dispensador de “senyeres” para sonarse. Muy útil, esto en Tabarnia lo peta", remachó. Y añadió: "¿Lo veis? No pasa nada".
Aumento constante de la censura y la falta de libertad de expresión
Por desgracia este caso no es un caso aislado. En los últimos tiempos vemos como cada día aumenta la represión contra todo aquel que se atreva a poner en cuestión o a criticar, algunos de los símbolos o instituciones del régimen, como la policía, la monarquía, etc.
Raperos como Pablo Hasel o Valtonyc, actores como Willy Toledo, periodistas críticos o militantes de izquierdas como Boro o la compañera de este diario Verónica Landa, etc. Todos y todas ellas han sido atacadas o denunciadas por defender la libertad de expresión.
El caso de Dani Mateo, es significativo, de cómo esta represión ha aumentado en los últimos años. Hace 4 años, otra humorista, Ana Mogarde, también en otro gag humorístico se sonó los mocos con la bandera rojigualda, y su broma paso casi desapercibida, sin causar ningún revuelo social y político.
Ahora ha ocurrido todo lo contrario. La derecha mediática, social y política se ha “ofendido” porque un humorista ha “ultrajado” la “enseña” nacional. La misma que utiliza esa bandera para tapar su corrupción (PP), su política neo liberal (Ciudadanos) o su discurso xenófobo y racista (VOX). Todo esto mientras muchos de ellos que se dicen tan patriotas, utilizan paraísos fiscales o “trampas” legales para no pagar impuestos en su adorado y amado país.
Somos miles los que no nos sentimos identificados con la bandera rojigulada, ni con ningún otro símbolo que representa este régimen opresor del 78. Todo este “nacionalismo español rancio” que llena los balcones de banderas, recuerda a los tiempos de una España “Grande y libre” .
En otros casos, el Estado español directamente apoya estados totalmente represores de pueblos y naciones oprimidas, como el caso de Israel con el pueblo Palestino, Turquía con el Kurdo y Marruecos con los saharauis.
Como marxistas internacionalistas, no creemos en ninguna nación o patria, pero reconocemos el derecho de estas naciones o pueblos oprimidos a luchar por su independencia y el derecho a expresar libremente su voluntad. Por ello seguiremos luchando contra estos nacionalismos, opresores, como el español y sus símbolos nacionales.