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Red Internacional
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Estado Español. Cada vez menos docentes y sanitarios públicos

Nuevos datos oficiales recogidos por diferentes medios demuestran como el número de empleados en la sanidad y educación públicas del Estado español desciende a un ritmo imparable.

Jorge Calderón

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza

Jueves 7 de enero de 2016

“No se conoce otra etapa en la que se haya perdido más empleo público”. Esta afirmación dicha por los sindicatos del sector deja clara la magnitud del ataque que está sufriendo el sector público.

Según datos oficiales, las Administraciones Públicas cuentan con 2.542.787 empleados, de los cuales 1.007.801 trabajan en la enseñanza no universitaria y en la sanidad pública. Esta plantilla es un 5% inferior a la que había al inicio de la legislatura (finales de 2011), habiendo sido despedidos tanto por el gobierno central, como por los gobiernos autonómicos y locales 143.050 personas.

Vemos claramente como los dos grandes servicios públicos básicos: la educación y la sanidad, son los más duramente golpeados por estos recortes. Durante estos 4 años de gobierno del PP, en los dos sectores se ha dado la misma dinámica que en el resto del conjunto del mercado laboral del Estado español: menos empleo, y el que hay, más precario e inestable.
Además, lo más grave no es solo esto, sino que mientras se perdían todos estos empleos públicos, se transferían año tras año, cada vez más, fondos públicos para financiar la educación y la sanidad privada.

23.501 docentes menos en esta legislatura

Durante estos 4 años han sido frecuentes las movilizaciones de la comunidad educativa, conocidas como la “Marea Verde”, para luchar tanto contra estos recortes, como contra leyes elitistas y privatizadoras como la LOMCE del Ministro Wert.
El mayor recorte de plantilla lo han sufrido los profesores no universitarios con plaza fija (funcionarios) 33.684 docentes, un 8,1% menos. Mientras que los docentes interinos, los que suplen la falta de otro profesor durante un tiempo determinado y no tienen plaza fija, han aumentado en más de 10.000, lo que equivale a una subida del 12%.

Estas cifras no nos pueden dar a engaño. No quieren decir que hayan sido despedidos funcionarios, cosa que nunca ha pasado de momento en el Estado español, y hayan sido contratados funcionarios interinos. Los que trabajamos en el sector, sabemos que los miles de compañeros/as que se han quedado sin plaza en un centro educativo, han sido los docentes interinos, porque los funcionarias ya tienen la suya de por vida.

Para entender esto, hay que irse a la tasa de reposición, el número de funcionarios que entran en la Administración por los que se jubilan. Esta desde principios de 2011, todavía con Zapatero, hasta 2014 fue del 10%, es decir, de cada 10 docentes que se jubilan solo se sustituía a 1, hasta que para el año 2015, Rajoy por razones electorales, la subió al 50%, y al 100 % para el presente año. Esto es lo que supuesto la gran “sangría” del profesorado, donde antes había 10 puestos fijos, ahora solo hay 1, y el resto como se siguen necesitando, se cubren en parte, nunca el total, con profesorado interino. Todo esto es lo que explica las cifras dadas al principio de este apartado.

Esta gran cantidad de cifras tiene una dura consecuencia real en el ámbito educativo, además de las que supone la destrucción de esos puestos de trabajo para el colectivo. El hecho de haber más de 30 mil profesores menos hace que no se pueda trabajar en grupos más pequeños, que no se pueda dar a los alumnos con necesidades educativas especiales, la atención necesaria, que la “ratio” (el número de alumnos por clase) no haga más que aumentar, un 20% más en Formación Profesional y Bachillerato. Todo esto hace que incluso organismos internacionales tan conservadores como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que elabora el famoso “Informe PISA”, haya advertido que uno de las razones claras de la mala puntación de la educación española, es la falta de profesorado y lo que supone la “masificación” en las aulas lo que afecta al tiempo de atención suficiente a cada alumno.

7,7% de sanitarios públicos menos

Las cifras de la sanidad pública en estos 4 años son parecidas a las del sistema educativo: el número de funcionarios ha bajado un 7,7%, 25.000 menos, mientras el de interinos ha subido en casi 3.000, algo más de un 2%. Ya hemos explicado antes porque ocurre esto, pero en el caso de la sanidad española esto ha provocado otro efecto añadido, que es el gran éxodo de trabajadores sanitarios al extranjero ante la imposibilidad de poder trabajar aquí.

Según datos de los sindicatos del sector, un 13% de los titulados en Enfermería de 2009-2010 trabajaban en 2014 en el extranjero, y en 2012 el éxodo de enfermeras y médicos se duplicó por los recortes sanitarios. Como vemos, los mejor preparados de las últimas generaciones, como ocurre también el sector privado, tienen que irse fuera a buscar el futuro que aquí se les niega.

Esta dramática realidad, como en el caso educativo, también tiende su cruda traslación a las situaciones reales del día a día en la sanidad pública en el estado. Este drástico recorte de personal, hace que el Sistema Nacional Público de Salud se deteriore sin freno. El aumento constante de las listas espera, han provocado ya muchos casos de personas que han muerto esperando su intervención. Menos tiempo de dedicación a cada paciente, urgencias abarrotadas, y un largo etc. El dato lo deja claro, donde antes había de media tres enfermeros, ahora hay uno y medio.

Recuperación inmediata del empleo público perdido

Ahora estamos en periodo post-electoral, y no sabemos quién gobernara o si tendremos que volver a votar. Hagamos una cosa u otra las esperanzas son pocas. Como ya hemos visto los recortes en educación y sanidad no han sido solo con el PP, aunque éste los ha llevado a cabo de forma más brutal y rápida, sino que ya empezó con el último gobierno del PSOE presidido por Zapatero, con la imposición de la tasa de reposición del 10%.

El ejemplo más claro, de que nada podemos esperar de ambos partidos, es que en aquellas comunidades autónomas donde gobierna actualmente el PSOE, más de la mitad de las existentes, ha aumentado muy poco el empleo público. El ejemplo más claro lo tenemos en Aragón, donde de los más de 3 mil profesores despedidos por el PP, solo han recuperado su puesto de trabajo menos de mil, y además no ha derogado medidas tan injustas como el no cobro de los meses de verano (julio y agosto) por parte de los docentes interinos.

Como vemos solo la lucha constante y organizada podrá obligar a las diferentes administraciones a dar todo el empleo público y los derechos perdidos durante estos últimos años de recortes y alcanzar así una educación y una sanidad pública dignas.