Se trata del ministro de Transparencia. Presentó su renuncia irrevocable tras aparecer en nuevas grabaciones secretas. Es el segundo ministro que cae en menos de veinte días de gobierno.
Lunes 30 de mayo de 2016
En el gobierno del golpista Michel Temer, ya nada parece paradójico. A tan solo una semana de la renuncia de su ministro de Planificación, cayó este lunes el ministro de Transparencia, Fabiano Silveira. Crease o no, Silveira ocupaba la cartera de “Transparencia” porque su tarea era “luchar contra la corrupción”. El lunes por la tarde presentó su renuncia indeclinable tras ser acusado de intentar desviar una investigación por sobornos antes de haber asumido el cargo.
Silveira y el presidente del Senado, Renan Calheiros (del PMDB, el mismo partido de Temer), son los últimos dos funcionarios implicados en unas grabaciones realizadas en secreto por un ex ejecutivo del sector petrolero como parte de un acuerdo con la fiscalía.
Los audios que ya provocaron la caída de los dos ministros del gabinete de Temer, amenazan con convertirse en un terremoto político que además de implicar a Calheiros, llegue al propio presidente interino del país.
Temer asumió hace poco más de menos de 20 días, tras el golpe institucional organizado por las dos cámaras del Congreso y apoyado por el “partido judicial” y el “partido mediático”. Sabiendo que su gobierno iba a ser débil, nacido de un golpe y sin contar con el respaldo del voto popular, Temer llamó a la “unidad nacional” con todos los grupos del congreso que estaban enterrados hasta el cuello, al igual que el PT, en escándalos de corrupción.
Esta génesis está mutando más rápido de lo esperado, es una descomposición acelerada de su gobierno.
Más grabaciones
En las nuevas grabaciones, emitidas en la noche del domingo por Globo TV, Silveira critica a los fiscales de la investigación de corrupción en Petrobras. En la conversación, grabada en la casa de Calheiros tres meses antes de que Silveira se convirtiera en ministro de Transparencia, este último asesora al líder del Senado sobre cómo defenderse de las investigaciones.
Las grabaciones que están poniendo en jaque al gobierno de Temer fueron realizadas por Sergio Machado, ex jefe de la división de transporte de Petrobras. Machado está siendo investigado como parte de la trama de corrupción y se ha convertido en testigo del Estado, grabó la reunión, junto con conversaciones con otros políticos, para lograr un mejor trato de los fiscales.
Silveira queda doblemente implicado con la filtración de estos audios teniendo en cuenta que, cuando se realizaron las grabaciones, era miembro del Consejo Nacional de Justicia de Brasil, organismo encargado de la supervisión del sistema judicial.
La filtración de los audios de Machado dejan a la luz mucho más que el nivel de corrupción existente en todas las esferas del poder brasilero. En los revelados la semana pasada queda al descubierto el complejo entramado que se armó para gestar el golpe institucional que acabó con la aprobación del impeachment y la separación del cargo de Dilma Rousseff y el ascenso de Michel Temer como presidente interino.
En medio de esta situación, un Temer cada día más debilitado debe lidiar con la profunda crisis económica y el intento de pasar una agenda neoliberal a la medida de lo que piden los banqueros y los empresarios. La pregunta que flota en el ambiente es si la dinámica de la propia crisis política no lo dejó ya fuera de carrera para poder cumplir ese rol. No es casualidad que la consigna de “elecciones generales”, que han apoyado anteriormente parte de los grandes medios y de la oposición de derecha, se haga oír al compás de la profundización de la crisis del gobierno interino