En época de crisis sanitaria y laboral en el país han aumentado significativamente la precariedad de la clase trabajadora: la salud pública prácticamente colapsada con los insumos limitados y el personal de salud cada vez más desgastado, los aranceles en las universidades han subido, la tasa de desempleo en el 2020 llegó a superar el 12% compararse incluso con números de la dictadura.
Sábado 3 de julio de 2021
Durante la semana se dio a conocer los montos de cada senador y senadora en viáticos durante los años 2015 al 2020, los cuales corresponden a un total de $1.887.715.629.Otro aspecto a destacar son “los gastos en traslación”, que ha sido de un total de $178.155.186 el año pasado, durante la crisis sanitaria y en medio de la implementación de medidas de restricción vehícular propuestas por el Gobierno.
Además, el Senado gastó más de $23 mil millones de pesos bruto en “beneficios salariales complementarios” para funcionarios y más de $5.000 millones en jubilación en total incluyendo “jubilazos” de $100 millones. Estos viáticos son regulados por el Consejo Resolutivo Asignaciones Parlamentarias, siendo Andrés Zaldívar ( DC) quien lo preside actualmente luego de ser parte de controversias como la Ley de Pesca.
Quienes han gastado más dinero en traslado hacia el congreso son: Adriana Muñoz (PPD) gastó $9.513.141, lo mismo Juan Antonio Coloma (UDI) $8.962.794 y como Jorge Pizarro quien gastó $8.884.173.Por su parte la actual presidenta del Senado, Yasna Provoste (DC), recibió viático de $4.324.155.
A propósito de los beneficios salariales, estas corresponden al pago en tres veces en el año al equivalente a su sueldo bruto mensual, triplicando sus ganancias.
Y con respecto a las jubilaciones, desde el Senado señalan que también aplican “premios de desempeño” que consisten en “todos los funcionarios que habiendo tenido un destacado desempeño, cumplan con las exigencias legales para jubilar, ya sea por edad o por invalidez, o tengan un mínimo de 20 años en el Servicio”,
En época de crisis sanitaria y laboral en el país han aumentado significativamente la precariedad de la clase trabajadora: la salud pública prácticamente colapsada con los insumos limitados y el personal de salud cada vez más desgastado, los aranceles en las universidades han subido, la tasa de desempleo en el 2020 llegó a superar el 12% compararse incluso con números de la dictadura.
Mientras quienes son parte de la cocina parlamentaria realizan gastos a costas de la vida de quienes son más precarizados, la crisis la están pagando la clase trabajadora.