Trabajadores denuncian al municipio comandado por el macrista Sebastian Abella por ocultar el contagio de una compañera de la Biblioteca Municipal y que no se aplican los protocolos. Hay amenazas de despidos.
Sábado 25 de julio de 2020
El pasado viernes llegó a nuestra redacción la denuncia de empleados municipales de la Biblioteca Municipal donde funciona el actual despacho de intendente y donde se encuentran oficinas de atención al público. Ellos nos comentaron que hay un caso positivo de una compañera que ha sido ocultado por el personal jerárquico ante la necesidad política de aparentar que "todo está bien” y para poder pasar a una etapa de mayor liberación del aislamiento.
Hace varios días se conoció extraoficialmente que la trabajadora estuvo presentándose a trabajar con fiebre y síntomas, que había sido hisopada y puesta en aislamiento, pero sus superiores lo negaban. Pasó una semana desde la sospecha por parte de sus compañeros que la vieron por última vez hasta que se dio a conocer que resultó positiva en el hisopado.
El pasado jueves después de retirarse el personal de las oficinas el edificio fue fumigado, por lo que la incertidumbre de los trabajadores aumentó insistiendo en que les den una respuesta concreta acerca de las sospechas. En ningún momento se activaron los protocolos de testeo y aislamiento de las personas que mantuvieron contacto.
La respuesta fue que ningún superior estaba al tanto de ningún caso sospechoso, por lo cual debían presentarse todos a trabajar normalmente. Al viernes de esta semana, terminada la jornada laboral, se le avisa al personal que efectivamente la compañera dio positivo, sin extenderse más en qué procedimientos se van a seguir ni cómo se va a preservar la salud del personal que pudo estar expuesto.
Un trabajador de la dependencia comentaba a La Izquierda Diario: “Esto lo hacen para aparentar que el municipio está bien, que debería flexibilizarse aún más la cuarentena, y por eso con un decreto municipal le quitan las licencias a los padres de menores de 12 años y los obligan a ir a trabajar, siempre impartiendo miedo con amenazas de despidos”.
Te puede interesar: Observatorio y mapa de contagios: se multiplican los casos de Covid-19 en fábricas y empresas del AMBA
Te puede interesar: Observatorio y mapa de contagios: se multiplican los casos de Covid-19 en fábricas y empresas del AMBA
Desde el 21 de Julio y tras la insistencia del Intendente de Campana Sebastián Abella, Campana pasó a Fase 4 flexibilizando la cuarentena y habilitando más actividades, mientras se registran por día entre 5 y 20 casos positivos de COVID-19 según informes oficiales. Recordemos que el intendente de Cambiemos alegó que Campana era una ciudad rural para poder separarse del área metropolitana.
Con la apertura de la cuarentena el personal municipal fue convocado paulatinamente a retomar tareas de manera presencial, pero sin la implementación de protocolos de bioseguridad, solo uso de barbijo. Ni siquiera se abasteció el lugar de alcohol en gel o sanitizantes suficientes, tampoco se aplicó el correcto distanciamiento ni el control de la temperatura en empleados y contribuyentes que se acercan a pagar o hacer consultas.
Otra trabajadora nos cuenta que: “Esta actitud es deplorable por parte del municipio ya que también nos informan que no se dan a conocer con qué protocolos cuentan los sectores, los elementos de limpieza y desinfección son insuficientes y deficientes, ya que han encontrado que los ya escasos recipientes de alcohol en gel están muy rebajados con agua. La gente se pregunta ¿quién nos cuida? Nos dicen esenciales para el funcionamiento y juegan con nuestra salud y la de nuestras familias”.
La flexibilización de la cuarentena en el pico de los contagios muestra la necesidad de impulsar en todos los lugares de trabajo comisiones de seguridad e higiene con protocolos hechos por los mismos trabajadores ya que las vidas trabajadoras importan.