Con un fuerte operativo policial montado por el PRO, los trabajadores municipales iniciaron con su primer día de paro.
Miércoles 1ro de junio de 2016
Desde las primeras horas del martes comenzó la medida de fuerza frente al palacio municipal, el cual fue recibido con un fuerte operativo policial con más de 50 efectivos de la bonaerense, los trabajadores respondieron con un alto acatamiento al paro dictaminado por el gremio.
Ayer al mediodía se realizó una reunión en el Ministerio de Trabajo entre el sindicato municipal y el ejecutivo, en la cual no hubo ningún tipo de acuerdo, desde el Municipio no realizaron ningún tipo de propuesta superadora, luego se realizó una nueva asamblea de trabajadores en la que se decidió continuar con la medida de fuerza por tiempo indeterminado. Al cierre de esta nota, un sector de trabajadores se encontraba protestando en la plaza central y en asamblea, armando una carpa para refugiarse de las bajas temperaturas de la noche.
Desde el gremio sostienen que hay un alto acatamiento, con algunas disparidades por sectores, pero no se prestaron servicios normalmente.
Fuerzas para luchar es lo que sobran a pesar de los aprietes
Pese a las presiones que hubo los días previos al paro por parte de los secretarios hacia los trabajadores, las medidas y la disposición a luchar quedó demostrada en las primeras horas del día. En las distintas dependencias los secretarios fueron presionando, con amenazas de descuentos de premios, de presentismo y el día de trabajo, siendo que este representa el 20% del sueldo. En otros, lugares donde no existían relojes de fichado, el cual se realizaba en el palacio, se colocaron relojes para que marquen en sus puestos y evitar un posible bloqueo de parte del sindicato.
En otros se pedían listas negras de quienes iban a adherir a la medida de fuerza.
En el transcurso del día la directora de personal estuvo recorriendo los lugares de trabajo junto con un escribano y labrando actas de quienes se encontraban trabajando y quienes se habían adherido al paro como una clara forma de amedrentar y buscando intimidar al conjunto de los trabajadores.
Todas las amenazas vertidas no lograron detener la fuerza y la convicción de los trabajadores, que con una medida de fuerza contundente vienen demostrando que fuerzas para luchar sobran a pesar de los aprietes por parte de los funcionarios. Cuando un reclamo es justo, a pesar de que implique una fuerte pérdida económica en una economía cada día más ajusta, es necesario perder para ganar.
Una disputa por arriba, bronca por abajo
Desde el Municipio pusieron en duda la efectividad de la convocatoria, en conferencia de prensas del bloque Cambiemos señalaron que "hubo gente movilizada desde otras ciudades” buscando desprestigiar la medida de fuerza. El concejal Sergio Roses declaró “Fue un fracaso”, y acusó que los trabajadores "Son de la Matanza, no son de Campana" y "hasta acá se siente el olor a alcohol" demostrando su perfil más patronal.
En el medio de estas acusaciones los funcionarios salieron al cruce de la directiva del sindicato por pertenecer al PJ local, y que las medidas tomadas son netamente políticas ya que los empleados municipales tienen un buen sueldo. A la salida de la conferencia de prensa hubo momentos de tensión ya que un grupo de empleados fue increpar al concejal por sus declaraciones.
Mas allá de los intereses políticos que puedan existir entre el PJ y Cambiemos a nivel local, la bronca y justeza del reclamo expresada en las medidas por los trabajadores demuestra que cuando se esta dispuesto a luchar pueden superar cualquier mezquindad política de los diversos sectores.