El candidato a la presidencia de Grecia, Stavros Dimas, no logró hoy salir elegido en la primera ronda de votación en el Parlamento, al no reunir los dos tercios de los votos necesarios, por lo que deberá presentarse a una segunda vuelta el próximo martes
Jueves 18 de diciembre de 2014
Fotografía Reuters
Dimas logró 160 votos, lejos de los 200 que necesitaba para ser nombrado presidente, en una Cámara con 300 diputados.
En la sesión participaron 295 parlamentarios, de los que 135 solo votaron para marcar su presencia.
En la votación nominal los diputados solo tenían dos opciones: aclamar el nombre del candidato, en señal de respaldo, o confirmar su presencia.
Entre ellos, como ya habían anunciado, se encontraban 70 de los 71 diputados del partido Syriza, que de antemano denegaron su respaldo al candidato con el objetivo de conseguir la convocatoria de elecciones generales.
También anunciaron a priori su rechazo el partido neonazi Amanecer Dorado, el nacionalista Griegos Independientes (ANEL), el Partido Comunista (KKE) y el centroizquierdista Dimar, y no hubo ningún voto a favor entre sus filas.
Los 160 apoyos que logró Dimas procedieron de la coalición gubernamental entre conservadores (Nueva Democracia) y socialdemócratas (Pasok), que cuenta con 155 diputados, y de 5 de los 24 parlamentarios independientes.
Estaba previsto que otros dos diputados independientes votasen la candidatura de Dimas, pero uno de ellos optó por "presente" y el otro se ausentó del Parlamento.
El procedimiento para elegir al presidente de la República establece hasta tres votaciones, por lo que el próximo martes se celebrará una segunda ronda, que también requiere 200 votos para prosperar, y el 29 de diciembre podría tener lugar una tercera, que saldría adelante con 180 votos afirmativos.
De no prosperar el candidato en ninguna de las tres rondas, la Constitución establece la convocatoria de elecciones generales en un plazo de entre tres y cinco semanas.
Hasta ahora el candidato con mayor intención de voto es Tspiras, del partido Syriza.
La semana pasada uno de los líderes de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker, realizó declaraciones amenazando a los griegos con que “no voten mal”.
"Asumo que los griegos -que no tienen una vida fácil, sobre todo los más pobres- saben muy bien lo que un resultado equivocado de esas elecciones supondría para Grecia y la zona euro", dijo el líder de la Unión Europea.
Cabe preguntarse si la elección presidencial anticipada sacudirá la situación en Grecia y en Europa, qué sucederá si se va hacia elecciones anticipadas en febrero y Syriza resulta en primer lugar.
La primera reacción de las bolsas frente a las elecciones presidenciales adelantadas ha sido desplomarse.
Grecia atraviesa una importante crisis política, en medio de la continuidad de una fuerte protesta social.