Ripley tiene caja para endeudar a los trabajadores pero no para pagar sus salarios.
Jueves 7 de mayo de 2020
Ripley, se ha acogido a la ley de "protección al empleo", ley que suspende la relación laboral donde exime a la empresa de la obligación de pagar remuneraciones.
La empresa del sector comercio ofreció un préstamo a un grupo estimado de más de 3 mil trabajadores que firmaron el pacto de suspensión laboral. El monto del préstamo asciende a los $180 mil pesos, pero sólo para quienes tienen la jornada de las 45 horas semanales mientras que para la jornada part time de 25 horas el préstamo asciende a $100 mil pesos y para la jornada de 18 horas un préstamo de $72 mil ¡Una burla para las y los trabajadores!
Ripley tiene cerca de 50 tiendas a lo largo de Chile, las cuales están todas cerradas producto de la crisis sanitaria. Sin embargo, por estos días ha potenciado sus canales de venta online.
Recordamos que la empresa durante el año 2019 incrementó sus ganancias en un 44.3% con respecto al 2018, acumulando más de $100 mil millones en ganancias, según los datos otorgados por Fundación Sol.
Las nueva normalidad del gobierno de Piñera ataca directamente nuestras vidas para garantizar las ganancias de los grandes empresarios, como lo ha sido la arbitraria cuarentena y absurdo toque de queda mientras que, los trabajadores de deliverys tendrán que trabajar hasta las 12 am y los trabajadores no esenciales retornarán a las labores presenciales.
Debemos revertir las prioridades para realmente vencer al coronavirus y a las políticas criminales del gobierno ¡Necesitamos licencias masivas con el pago completo de nuestro salario! Es necesario paralizar todos los puestos de trabajo no esenciales exigiendo un impuesto extraordinario a las grandes fortunas del país, donde solo 10 familias han acumulado un patrimonio 36.200 millones de dólares, con esto frente a las miles de de familias que comienzan a quedar en la calle debemos oponernos a los golpes del gobierno y los empresarios, y exigir un ingreso mínimo para todos, que cubra las necesidades básicas y no sea inferior a $500.000.
Para todo esto resulta esencial la organización de los trabajadores y trabajadoras en sus sindicatos para enfrentar los ataques del gobierno. Mientras la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), y el conjunto de los partidos de la izquierda parlamentaria, se quedan en discursos, es necesario convocar a la máxima coordinación a nivel nacional para resistir a la crisis económica y sanitaria. Sólo los trabajadores y trabajadoras a través de su propia planificación y organización son quienes deben determinar el curso de los acontecimientos y su propia línea de acción.