Jueves 26 de abril de 2018
Se trata de una plataforma virtual donde cada persona se verá obligada a entregar información a la policía, para coordinar su actuación, concentrar sus recursos y medir sus resultados, reeditando la fracasada política de Tolerancia Cero del año 2010.
STOP Piñera
Dentro de los “grandes acuerdos nacionales” a los que quiere llegar Piñera, invitando a personalidades de diversos colores políticos a conversar en mesas de diálogo, se encuentra el Plan Nacional de Seguridad Pública 2018-2022, que es una de las grandes prioridades para el Gobierno. Éste incluye un Plan Comunal, una Ley de Prevención de la Violencia y el Delito, y significa además la modernización y fortalecimiento de la policía uniformada (con la entrega de cientos de nuevos vehículos policiales, y el traslado de más de 2.000 carabineros desde funciones administrativas a funciones de calle) y una reformulación de la inteligencia.
Como parte de la modernización de carabineros, el nuevo Sistema Táctico de Operación Policial (STOP) fue presentado este miércoles, junto al Ministro del Interior Andrés Chadwick, al General Hermes Soto y otras personalidades, en la 36ª Comisaría de La Florida.
Este sistema consiste en una plataforma virtual en la que cualquier ciudadano puede ingresar, pero por sobre todo estará obligado a denunciar cualquier delito del que sea víctima, en virtud del Proyecto de Ley que firmó el mandatario. De esta manera, se centralizará toda la información en tiempo real de la ocurrencia de los hechos, y así las policías podrán optimizar sus tiempos de respuesta y decisiones sobre concentración de fuerzas. Según Piñera, permitirá “conocer los lugares y horas donde están ocurriendo los delitos, para así poder focalizar los recursos con más y mejores información”. Como puede verse, el inicio de todo y primer paso consiste en que cada persona actúe colaborando con la policía, no voluntariamente sino por obligación, denunciando a través de este sistema. Es decir, convierte a toda persona en un delator.
Enemigos del Estado
Piñera fue enfático en señalar al narcotráfico, la delincuencia organizada y el terrorismo como “enemigos formidables, poderosos, crueles, despiadados, que no respetan a nadie ni a nada para lograr sus perversos objetivos”, estableciendo que la delincuencia “es la primera prioridad de los chilenos” y “la primera prioridad de nuestro gobierno”. A su vez, aprovechó de enviar un mensaje a “todos aquellos que, en cierta forma justifican la violencia, en base a sus posibles buenas intenciones; o que no condenan con suficiente fuerza la violencia, le están haciendo el juego a los violentistas, y por tanto, en esta materia, no debe haber ninguna duda: toda democracia tiene no solamente el derecho, tiene la obligación de combatir con toda la fuerza de la voluntad y el rigor de la ley a la delincuencia, al narcotráfico y al terrorismo. Y en esta materia, cada vez que el Estado actúa con debilidad y ambigüedad, no está protegiendo las libertades, no está protegiendo los derechos humanos, no está respetando su estado de derecho, y por tanto no está cumpliendo con su deber”, creando así una identificación, para el triunfo de la voluntad, entre el Estado, la fuerza policial y cada individuo. El General Hermes Soto fue más allá, y planteó que “el país requiere carabineros en todas partes”.
Resumidamente, las etapas del sistema serán “en primer lugar, compartir información; segundo lugar, recibir las mejores ideas; tercer lugar, coordinarnos mejor; y cuarto lugar, poder evaluar”. Éste último criterio también es fundamental puesto que se trata de una interpretación en clave de competencia empresarial sobre la petición de transparencia y el control civil sobre las policías que han realizado diversas críticas. Esto quiere decir que, en vez de mayores instrumentos de injerencia pública en el funcionamiento policial, serán los policías los que se verán obligados a cumplir y entregar resultados, de acuerdo a la ley. Como explicó Piñera: "yo les quiero anticipar, esta es la primera reunión de STOP, la próxima vez no va a ser simplemente lo que vamos a hacer, sino que qué prometimos que íbamos a hacer y cuánto hemos cumplido, y eso va a ser parte muy importante de la carrera funcionaria de los carabineros". En la práctica, esto significa que el poder político está empujando a la policía a métodos aún más de choque.
Además, el sistema contempla reuniones mensuales entre las policías, fiscales, intendentes, gobernadores y alcaldes para emitir informes y definir acciones a seguir sobre territorios en específico, extendiendo la cooperación que ya viene existiendo, por ejemplo, en la ciudad de Valparaíso entre el alcalde Jorge Sharp y Carabineros, que recientemente desalojaron a los vendedores ambulantes del entorno del Mercado Cardonal con verdaderos métodos de barrida.
El STOP es un STAD fortalecido
La política con la cual el primer gobierno de Piñera pretendió imponer el orden de los empresarios se llamó Sistema Táctico de Análisis delictual (STAD), y estaba basado directamente en la política de Tolerancia Cero que aplicó el alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani en los 90’. Esta política fue derrotada el 2011 por el movimiento estudiantil en las calles y se saldó con un completo fracaso, como puede verse en esta nota.