×
×
Red Internacional
lid bot

Debate. ¿Carlos Slim para presidente en el 2018?

Ante la posibilidad de mayores estallidos sociales en contra del gobierno, varios sectores que pretenden continuar saqueando el país ya manejan distintas posibilidades de candidatos para el 2018. Uno de estos personajes que empiezan a promover por redes como el “candidato ideal” es el magnate Carlos Slim Helú.

Pedro Morales Trabajador de Telmex

Lunes 9 de enero de 2017

A pesar de que se empeñan en declarar que existe una confrontación entre Slim y Peña por la reforma en telecomunicaciones, contradictoriamente el magnate se quedó con la concesión para la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, así como también aprovechó la reforma energética para firmar un contrato por 415 millones de dólares con Pemex en el 2013 a través de “Operadora Cicsa” y otro en el 2016 mediante “Carso Oil & Gas”. Como vemos, la relación de Slim y el gobierno es plenamente fructífera.

Las razones para promover a Slim ocultan la verdad

Hay una avalancha de videos y notas que circulan en redes para promover a Slim como candidato independiente a la presidencia, explicando una serie de “virtudes” que lo catapultarían como el “salvador” de nuestro país. Ideas que desafortunadamente sectores de trabajadores abrazan por considerar que al ser uno de los hombres más ricos del mundo, no tendría la necesidad de robar.

Desde luego que a esta candidatura el empresariado mexicano la ve con buenos ojos, pues uno de su clase les favorecería en sus negocios. Pero, desde la óptica de los trabajadores y las trabajadoras, ¿es verdaderamente una salida a la crisis mexicana?

¿El buen patrón?

El salario que percibimos los trabajadores se obtiene en cuestión de minutos, el resto de nuestra jornada laboral es trabajo que el patrón se apropia sin pagarnos ni un centavo. Este trabajo no pagado, que nos vemos obligados a regalarle al patrón, es un robo que pretenden encubrir con el argumento de que nuestro salario cubre toda la jornada laboral. Pero todo patrón depende de apropiarse de ese excedente productivo, de lo contrario no se explica el origen de sus ganancias ni el porqué de su presión constate por reducir los salarios y prestaciones de sus trabajadores. Carlos Slim es uno de los ejemplos más importantes a nivel mundial de esto. En Telmex nunca ha existido, ni existirá bajo el régimen capitalista, un salario que abarque toda nuestra jornada laboral, perdería sentido la figura del patrón que vive y se enriquece a costillas del trabajo ajeno.

En el caso telefonista, la cultura de respeto y admiración al patrón, que inculca desde 1992 la dirección del STRM, desdibuja que fue mediante la reducción de la plantilla laboral que se nos impuso cubrir el mismo trabajo con menos personal, abonando al concepto patronal de la “productividad”. Pero esto no para aquí. Recientemente fuimos informados del rumor sobre la intención de Carlos Slim hacia Telmex es separar a la plantilla que conforma planta exterior para formar una nueva empresa.

“El magnate sin partido político”

Si bien este empresario declaró que nunca ha militado en ningún partido político, pertenece plenamente a esta clase y ha sido un importante pilar de apoyo del PRI, donde operó como un recaudador de fondos para ese partido.

“En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, de acuerdo con los registros periodísticos de entonces, el magnate (Carlos Slim) donó al menos 25 millones de dólares al partido oficial para la campaña electoral de quien sería el siguiente presidente de México, en este caso Ernesto Zedillo, luego del asesinato de Luis Donaldo Colosio, el primer candidato oficial designado”[1]

El apoyo incondicional de Slim al PRI durante décadas no es noticia nueva, incluso la turbia relación con Salinas de Gortari es plenamente conocida. Pero este empresario se mantiene dentro del juego político de los de arriba para aprovechar estas relaciones y conquistar mayores espacios económicos y relaciones políticas que le apoyen. Priista durante muchas décadas que votaba a ese partido para la presidencia y al PAN para diputados y senadores, como él mismo lo ha declarado.

Pero sin duda su relación más contradictoria con los políticos de los partidos patronales fue la que estableció con López Obrador a quien apoyó en las elecciones del 2006. “Trabaron relación cuando López Obrador fue jefe de Gobierno del DF. Los vinculó la recuperación del Centro Histórico: Slim se comprometió a realizar masivas compras inmobiliarias a cambio de que el gobierno capitalino invirtiera en infraestructura y desalojara a los vendedores informales. Un gran negocio para ambos”[2]

¿Es en verdad Carlos Slim un empresario sin partido político? Contundentemente decimos que no. Este empresario es una parte fundamental del engranaje corrupto y descompuesto sistema político y económico mexicano.

Los y las trabajadores necesitamos candidatos de nuestra clase

La imagen del “buen patrón” que es la base para considerar a Slim como un candidato perfecto, está adornada por “muestras de generosidad con su fortuna y su trabajo filantrópico”, pero es evidente que estas acciones le ofrecen la posibilidad de deducir impuestos. Impuestos que las y los trabajadores estamos obligados a pagar, como lo vimos los telefonistas recientemente al negarse el patrón a pagar el impuesto que le corresponde por contrato a nuestro Fondo de Ahorro, y obligarnos a pagarlo a nosotros.

Es evidente que este personaje y sus intereses son completamente contrarios a las necesidades de millones de mexicanos. Por ello las y los trabajadores no podemos sembrar expectativas de que nuestra realidad cambie de la mano del burgués más poderoso de América Latina. La única forma de presentar una salida distinta a la crisis que vivimos, solo será saliendo a las calles a luchar por nuestros derechos, de la mano de tener nuestros propios candidatos trabajadores armados con un programa que combata y denuncie las medidas del gobierno en turno y de los empresarios que intentan arrebatarnos el derecho a una vida digna.

Notas:

[1] Osorno, Diego Enrique. (2015): SLIM Biografía política del mexicano más rico del mundo, pág. 81, editorial Debate. México

[2] El candidato de Slim, en El Financiero.