La candidata presidencial de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, plantea 17 medidas dentro de su programa respecto a educación.
Viernes 29 de septiembre de 2017

Dentro de sus propuestas de educación, a las cuales tuvo acceso el diario La Tercera, las medidas particulares hacia la educación técnica-profesional cobran especial relevancia, planteando la necesidad de priorizar la gratuidad para los estudiantes de carreras técnicas cortas, de cuatro y cinco semestres. En contacto con expertos del partido político de Ángela Merkel, Unión Demócrata Cristiana, la propuesta política de Goic propone un sistema educativo similar al de Alemania, conocido como sistema de educación dual, el cual en realidad ya existe en Chile, que es una formula de las empresas para obtener practicantes como mano de obra barata, que se les paga en el mejor de los casos transporte y colación, bajo la escusa de que vienen a aprender, pero muchas veces terminan en las labores más precarias.
Además propone articular los liceos técnicos con los centros de formación técnica, potenciando los CFT estatales, y articulando las mallas de educación técnica superior con la de los liceos técnicos de los Servicios Locales de Educación.
Respecto a la gratuidad en la educación, se habla de una implementación gradual, “dependiendo de los recursos que el país pueda ir destinando”. Dentro del programa se propone extender del 60% al 70% de estudiantes beneficiados, estableciendo además créditos y becas para quienes queden fuera de la gratuidad.
Gratuidad en la educación: La demanda histórica del movimiento estudiantil chileno
Cuando se habla de gradualidad en la gratuidad, en realidad ya no es la demanda del movimiento estudiantil que el 2011 salió de forma masiva a luchar. Es una forma de justificar el incumplimiento de la lucha por terminar con la educación como un bien de mercado como un derecho efectivo que exige terminar con la mercantilización de la educación como herencia de la dictadura.
Sin duda que la Democracia Cristiana tenga que hablar de la gratuidad para los estudiantes de carreras técnicas, no es gracias a sus buenas intenciones sino que es más bien una forma distorsionada en que los partidos y candidatos aún deben hacer eco de años de lucha del movimiento estudiantil que obligaron a poner este tema como prioridad dentro de los distintos programas y promesas electorales.

Constanza Satás
Estudiante Psicología PUCV