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Red Internacional
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LA PALANCA. Caso Ambar: ¿quiénes son los responsables y cómo responder ante la violencia machista?

En la edición de este sábado del programa "La Palanca" de la agrupación Pan y Rosas se abordó el caso de Ambar, así como quiénes son los responsables de la violencia de género. Revísalo en esta nota.

Domingo 9 de agosto de 2020

Cada sábado a las 19:30 hrs se puede visualizar el programa "La Palanca" impulsado por la agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas a través de las redes de La Izquierda Diario Chile, donde se abordan diferentes problemas a través de la perspectiva de género.

En este capítulo se abordó la represión hacia el pueblo mapuche, la campaña para defender los derechos maternales que están llevando adelante las trabajadoras de Starbucks Coffe Chile y además, el brutal caso de Ámbar que además de ser un brutal femicidio, reabre el debate de métodos más punitivos como la pena de muerte. Pero ¿Basta con endurecer las penas para dar respuesta a la violencia de género?

Mira el desarrollo de este debate en el programa "La Palanca"

Teniendo en cuenta que la violencia de género es un problema estructural donde el Estado capitalista es responsable, puesto que profundiza la precarización de miles de mujeres, cosa que trae como consecuencia un circulo vicioso que las mujeres no pueden romper por no tener las condiciones materiales para romper estos círculos que terminan en el eslabón mas brutal que es el femicidio.

Es por esto que aumentar las penas hacia quienes ejercen violencia de género no va a frenar la violencia de género hacia las mujeres, y contrariamente, se convierte en un fortalecimiento de las herramientas punitivas para un estado represor, que criminaliza la protesta, levanta montajes y persigue a las y los luchadores. En este contexto, es que Pamela Contreras, asistente de educación y animadora del programa, polemizó con el fortalecimiento de las herramientas represivas del Estado recordando que fue Jaime Guzmán, uno de los impulsores de la pena de muerte en Chile, el mismo que se oponía a los derechos de las mujeres y la diversidad sexual y uno de los creadores de esta constitución que solo significa precarización y restricción de derechos para el pueblo trabajador, las mujeres y la diversidad sexual.

Además, Karla Peralta, dirigente de Pan y Rosas Antofagasta, comentó sobre la necesidad de que la lucha de las mujeres vaya dirigida contra el patriarcado pero también debe ser un combate contra el capitalismo, ya que, para tener un verdadero plan de emergencia contra la violencia de género es necesario tocar la ganancia de los grandes empresarios para gestionar, residencias, sueldos de emergencia y todo lo que se necesite para terminar efectivamente con situaciones de violencia.

Las mujeres hemos demostrado que tenemos la fuerza para hacer temblar la tierra. Este año, ante el caso de Antonia Barra, pusimos en jaque a la justicia patriarcal y para ricos, que dejaba en libertad a Martin Pradenas mientras miles de jóvenes siguen presos desde la revuelta, también mostramos que no abandonamos la marea verde y la lucha por el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito y hoy volvemos a exigir justicia para Ambar y todas las mujeres que viven violencia de género, sin embargo, no podemos permitir que la genuina rabia que generan los femicidios fortalezcan las herramientas represivas de este régimen, menos aun cuando nos encontramos ante un gobierno de Piñera que es de derecha, asesino y represor.

Debemos poner el grito en alto por Ni Una Menos y luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, porque queremos ser nosotras quienes podamos decidir poniendo nuestros intereses por delante, para que la prevención y todas las medidas contra la violencia de género no estén a la medida de los empresarios, ni cuidando el bolsillo de las grandes fortunas, sino que, en función de las necesidades de las mujeres trabajadoras y más precarizadas. Así como también para terminar con cada una de las herencias de la dictadura que precarizan nuestras vidas y dan pilares para sostener la violencia de género.