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Red Internacional
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CRIMINALIZACIÓN. Caso Gratitud Nacional: Desproporcionado uso de la fuerza en detención de estudiantes

Todos los medios de comunicación han reproducido las imágenes de jóvenes estudiantes detenidos por el caso de la imagen de Cristo de la Iglesia Gratitud Nacional, como una forma de criminalizar al movimiento estudiantil.

Martes 9 de agosto de 2016

El gobierno busca por todos los medios avanzar en la criminalización del movimiento estudiantil, como una forma más de intentar acallar la lucha que desde hace años vienen llevando adelante los estudiantes para terminar con la educación de mercado.

Es por ello que se busca asociar cualquier manifestación con violencia y encapuchados, reproduciendo constantemente imágenes en medios masivos de comunicación, llamando a los apoderados a organizarse contra las tomas, ordenando desalojos de colegios, tratando de prohibir por ley la ocupación de recintos, reponiendo el arbitrario control preventivo de identidad, entre otras medidas.

Además de la represión constante, detenciones por sospecha, golpes e inclusive denuncias de tortura contra carabineros de parte de estudiantes, como una manera de instalar el miedo, se suma una fuerte criminalización de la lucha estudiantil que amenaza inclusive con no dar más permiso para que se realicen manifestaciones en las calles del centro de Santiago.

Parte de esta campaña se realiza en complicidad con los grandes medios de comunicación, que muestran en cada marcha encapuchados y destrozos, tratando de esta manera de quitar base social a las demandas sociales.

Uno de los últimos hechos tiene que ver con la detención de 8 jóvenes en el caso de la iglesia Gratitud Nacional, que fueron acusados como responsables de haber sacado y dañado la imagen.

Se trata de varios jóvenes de entre 14 y 21 años, que fueron brutalmente detenidos en sus domicilios en un allanamiento, con enormes operativos policiales en los que se entró de manera violenta al hogar, con mucha prepotencia, tomando fotos y objetos personales.

Familiares denuncian además que los jóvenes fueron vigilados durante meses, con seguimientos, y que luego de ser detenidos, no permitieron a sus padres visitarlos en la comisaría, pero si se dejó entrar a la prensa, que inclusive llegó a publicar imágenes de los menores de edad en un atentado contra sus derechos.

Los jóvenes fueron detenidos bajo el cargo de “delitos de daños a monumento nacional”, “ultraje a los objetos de un culto”, “hurto simple” y “desórdenes públicos”. Uno de ellos es acusado de “hacer mofa” a la imagen católica y otros de pintar las paredes del templo. Recordemos que en numerosos casos de daño a imágenes sagradas del pueblo mapuche, realizadas inclusive por fuerzas policiales, jamás se ha considerado una acusación de este tipo hecha desde el Estado, aun a pesar de las denuncias y querellas de organizaciones mapuche.

Varios de los detenidos quedaron con medidas cautelares, prohibición de acercarse a la iglesia e inclusive de participaron en manifestaciones públicas.