El día de ayer el Cardenal Francisco Javier Errázuriz declaró en su domicilio, en el caso de la querella presentada por James Hamilton y José Andrés Murillo contra el Arzobispado de Santiago, por encubrimiento.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Jueves 1ro de octubre de 2015
Por cinco horas declaró ayer el cardenal Errázuriz en su domicilio de Providencia, tras ser indagado en el caso de la querella presentada por las víctimas del sacerdote Fernando Karadima, contra el Arzobispado de Santiago por presunto encubrimiento.
En la declaración estuvieron presentes tanto James Hamilton como José Andrés Murillo. A la salida de la declaración del cardenal, Hamilton manifestó una vez más su decepción, señalando que “nuevamente llegamos a lo mismo, es más consideró que nosotros habíamos causado un daño enorme a la iglesia”. Más aún, Hamilton indicó que el cardenal Errázuriz ni siquiera reconoció los hechos ni señaló que hubiera algún error de parte de la iglesia católica.
“Todo sigue igual”
Esa fue la conclusión a la que llegó Hamilton, ante la falta de respuesta de parte de Errázuriz: “todo sigue igual, yo estoy muy dolido”. Algo similar indicó José Andrés Murillo, también víctima de los abusos de Karadima, quién indicó que “"Aquí hace falta un reconocimiento más amplio, no ha habido aún un reconocimiento de estos hechos".
El bosque de Karadima
En la serie que se está emitiendo actualmente en televisión, puede observarse como la jerarquía eclesiástica intentó desacreditar las denuncias de las víctimas de Karadima. Esto es parte de lo que han señalado quiénes acusan al sacerdote de abuso sexual: como las denuncias se conocían desde hace años, pero que sin embargo se ocultaron para encubrir el hecho. Paralelamente, se aisló a los denunciantes y se buscó desacritar sus testimonios.
Por otro lado, se han publicado informaciones respecto de distintas reuniones e intercambios entre miembros de la jerarquía católica, para tratar de minimizar el caso de Karadima. James Hamilton incluso ha señalado que existió una verdadera conspiración en su contra por el hecho de haber denunciado al sacerdote. Otras denuncias señalan también pagos de la iglesia para acallar a los acusadores.
Por otro lado, las denuncias datan del año 2005, aunque algunos testimonios indicarían que hay indicios incluso anteriores, sin embargo recién el caso explotó en el año 2010, a través dela denuncia de los medios de comunicación, primero en EEUU y luego en Chile.
Los defensores de Karadima
En el año 2010, cuando se hizo pública la denuncia contra Karadima, su abogado Juan Pablo Bulnes indicaba que éstas acusaciones se debían a “frustraciones y problemas personales”, insistiendo en la inocencia del sacerdote, llegó a decir incluso que la víctima era Karadima. No era el único.
En el año 2013 se dieron a conocer una serie de cartas de otros sacerdotes para defender a Karadima, entre ellos el actual obispo de Osorno Juan Barros. También varios integrantes de la derecha fueron defensores del cura, el que además era guía espiritual de muchos miembros de la elite chilena.
El alcalde de Puente Alto y militante RN, Manuel José Ossandón, decía en 2010 que Karadima era inocente e incluso exigía a la iglesia y al cardenal Errázuriz que hiciera algo mas. Poco después tuvo que pedir disculpas a las víctimas, cuando hasta el Vaticano tuvo que pronunciarse por el caso. Algo similar dijo en ese momento el diputado UDI Felipe Ward, respecto de que debía primar el principio de inocencia.
El caso Karadima muestra una vez más el rostro mas brutal de la iglesia, la pedofilia, abusos sexuales y los encubrimientos, no solo en nuestro país sino a nivel mundial.