El diputado nacional del PTS en el Frente de Izquierda Unidad hizo una fuerte denuncia en el Congreso Nacional. Mirá el video completo de su discurso.
Miércoles 14 de agosto de 2024 19:54
"Señor presidente, mi moción de privilegio es contra todo el Poder Ejecutivo y la bancada del oficialismo que fue a visitar a los genocidas. Este debería haber sido el primer tema que debatiéramos acá, y deberíamos haberlo hecho a fondo. No estamos discutiendo cualquier cosa; estamos discutiendo que hay un plan de impunidad para quienes cometieron un genocidio en nuestro país, los crímenes más atroces.
Hace un rato, la diputada Lemoine contó su terrible y dura historia de abuso. ¿Sabe que esos genocidas que fueron a visitar jugaban a las cartas, y el que ganaba se violaba a las prisioneras? Algunos de ellos están condenados, no solo por violaciones, sino por crímenes atroces.
¿Sabe lo que hicieron con Azucena Villaflor, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo? Un hombre se infiltró en su grupo de apoyo bajo el nombre de Gustavo Niño, que incluso figura en la primera solicitada publicada por las Madres el 10 de diciembre de 1977. Ese mismo día, en la iglesia de Santa Cruz, este hombre le dio el beso de Judas a otras dos madres para que los grupos de tareas las identificaran. Al día siguiente, fueron a la casa de Azucena Villaflor, la llevaron a la ESMA, donde también desaparecieron a Léonie Duquet. ¿Sabe lo que les hicieron estos cobardes? Les inyectaban pentotal, las subían a un avión y las arrojaban vivas al mar, porque los cuerpos que aparecían mostraban que cuando caían, todavía estaban vivas.
Esos cobardes que violaban, asesinaban, torturaban, te ponían en una cama de alambre y te pasaban la picana para que "cantes" y luego te mataban. Esos son los que ahora quieren la impunidad. Hoy, cuando callan y cada día no nombran dónde están los detenidos desaparecidos, ni los cuerpos que los familiares aún no han recuperado, siguen perpetrando el crimen. Cada día que no dan cuenta de dónde están los niños apropiados, hoy adultos, para que recuperen su identidad, siguen cometiendo el delito de apropiación.
Estas mismas personas, cuando estaban siendo juzgadas, actuaron de nuevo bajo el régimen constitucional. En el primer juicio en 2006, Echecolatz, uno de los más siniestros de la patota bonaerense de Camps, decían los sobrevivientes de su tortura que se paraba a ver la tortura y gozaba cuando los detenidos desaparecidos eran torturados. ¿Qué pasó? Tuvieron el poder suficiente para hacer desaparecer a Jorge Julio López, en un caso que es un monumento al encubrimiento. Como tantas veces ha declarado nuestra compañera Miriam Bregman, quien fue parte de la querella contra Echecolatz en muchos de los juicios. En el primer juicio donde se consagró jurídicamente que no fueron actos aislados, sino que fueron parte de un genocidio, la causa 13 estableció que acá hubo un plan sistemático. A partir del juicio de Echecolatz, ya no es materia de debate si hubo genocidio; todas las condenas posteriores confirman que hubo un genocidio. Ese genocidio es el que cometieron, y esos genocidas son los que ustedes quieren liberar, los que quieren llevar a la calle para que puedan seguir actuando libremente.
¿Y sabe qué? No se conformaron con Jorge Julio López. Asesinaron a Silvia Suppo, otra testigo en la provincia de Santa Fe, y a uno de los suyos, uno de los pocos que iba a hablar, Febres, responsable de la maternidad de Campo de Mayo. ¿Cómo apareció Febres, quien estaba a punto de dar su alegato de defensa? Lo envenenaron, lo "suicidaron".
Señor presidente, esto tiene una gravedad inusitada, porque empiezan a salir todos los chats que ellos mismos aportan, donde se denuncian entre ellos, porque ahora todos se quieren despegar. La diputada Bonacci, la diputada Rieta dicen "No, yo no fui, me engañaron". Patricia Bullrich dice "No, yo no tuve nada que ver". Pero todos tuvieron que ver, todos estaban involucrados en el plan genocida, aunque les salió mal por el repudio popular. Esa es la verdad, y ahora se quieren despegar.
Esto no puede quedar como si nada. Sabemos ya cómo estaba el plan para poner en la calle a estos genocidas. Señor presidente, lo último que quiero señalar es que si hoy existen estas condenas y juicios, no vino de arriba, sino de abajo. En la dictadura, mientras las Madres marchaban, Azucena Villaflor, entre otras, tuvo la heroicidad de denunciar los centros clandestinos de detención, de marchar y de enfrentar la dictadura cuando todos callaban, cuando muchos partidos le daban intendentes a la dictadura militar. Bajo el régimen constitucional, es falso que todos querían condenarlos; le votaron el Punto Final, la Obediencia Debida. Se interrumpieron los juicios por la espalda, como cuando le metieron un balazo a Dagmar Hagelin, la llevaron a la ESMA y la mataron allí. Ese cobarde, Astiz, que en Malvinas se rindió sin disparar un solo tiro, fue protegido por la Obediencia Debida y el Punto Final, que interrumpieron los juicios. Los indultos que otorgó el gobierno del Partido Justicialista de Carlos Menem también frenaron las condenas que se habían logrado en el juicio a las juntas. Pero la lucha desde abajo permitió anular las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y que se realicen los juicios.
Los y las sobrevivientes de los centros clandestinos de detención son verdaderos héroes y heroínas. Cada vez que declararon, expusieron su vida: Jorge Julio López, Adriana Calvo, Cachito Fuckman, Andrea Bello, y muchos otros que ya fallecieron. Permítanme rendirles homenaje a ellos, porque si hoy estos genocidas están tras las rejas, es gracias a que pusieron su vida después de haber sido secuestrados y sobrevivido.
Señor presidente, vamos a seguir luchando. No vamos a permitir que esto pase. Hay que ir hasta el final en investigar las redes de conexión, y vamos a presentar un apartamiento de reglamento para que efectivamente se repudie lo hecho, que no quede sin una manifestación política del cuerpo, aparte de la Constitución de comisiones.
Y, señor presidente, ¡30,000 detenidos desaparecidos, presentes! ¡30,000 detenidos desaparecidos, presentes! ¡30,000 detenidos desaparecidos, presentes! ¡Ahora y siempre venceremos!"