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Red Internacional
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Editorial De Editoriales Francia. Castro, Putin, ¿a la izquierda o a la derecha?

Martín Noda París

Domingo 21 de diciembre de 2014 18:03

Castro y Putin

Una de los hechos remarcables de la semana es sin lugar a dudas el acercamiento diplomático entre Cuba y los EE.UU.. Todos los diarios franceses han seguido este anuncio y los editorialistas han aprovechado la oportunidad para demostrar su apego al sistema capitalista.

Le Monde, en su editorial “todos somos americanos” (en español en el original) no escatima sus loas hacia la nueva estrategia norteamericana. Un cambio era necesario, nos dice, porque la estrategia anterior no funcionaba. Obama demostró coraje porque su decisión “de sentido común en Europa, es osada” en los EE.UU. Para Le Monde había que acabar con el bloqueo porque este “no solamente penaliza a la población, sino sobre todo permite al poder castrista hacerse pasar por víctima del imperialismo yanqui, cimentando así fácilmente su ideología”. Así “habiendo perdido a su mejor enemigo, el poder castrista se va a dar cuenta que Internet y Western Union son armas mucho más poderosas que todos los embargos de la tierra”.

El cinismo de Le Monde es explícito. El objetivo es instaurar el capitalismo en la isla y ahora los
EE.UU. han elegido la buena estrategia. ¡Y pobre del ingenuo de Castro que no se da cuenta de lo que está pasando! Pero la realidad es bien diferente. El objetivo de Castro es reinstaurar el capitalismo desde hace ya varios años. El acercamiento entre EE.UU. y Cuba llega en el mejor momento. El régimen cubano se está aislando con la crisis venezolana y el levantamiento del embargo permitirá a los EE.UU. ganar una importante influencia en su patio trasero.

Le Figaro en su editorial “De Cuba a Moscú” se posiciona más bien contra las nuevas políticas norteamericanas en un lapsus de lucidez geopolítica. Respecto al acuerdo Obama-Castro plantea que “Europa se puede alegrar del calentamiento geopolítico esperado en el Caribe, pero sólo podrá aprovecharlo marginalmente”. Son los EE.UU. los que mejor estarán posicionados. Pero la mayor preocupación viene por el lado de Rusia. Ya que un día antes del anuncio sobre Cuba, y tras la caída del rublo, EE.UU. había anunciado un endurecimiento de las sanciones económicas. Para Le Figaro Europa “no puede desear ni el derrumbe económico ruso ni un régimen más frágil, lo que amenazaría la estabilidad del continente en las próximas décadas”

Le Figaro esta vez sabe de lo que habla. Y por una vez piensa más allá del corto plazo. El capitalismo avanza en Cuba, pero poco importa en realidad, porque el imperialismo francés aprovecha desde hace años de las políticas de apertura de la isla, con grandes inversiones en el turismo. Hoy esta posición estaría amenazada por el imperialismo yanqui. Pero esos negocios son monedas comparado con lo que está en juego en Europa. Y aunque la influencia rusa en Ucrania y en el este europeo le hace competencia en el patio trasero de la Unión Europea, los negocios con Rusia son de suma importancia. La política norteamericana va en contra de los intereses del imperialismo francés. Por eso “en lugar de seguir con docilidad al aliado norteamericano, adoptando nuevas sanciones, debería mostrar una vía de escape y acompañar a Moscú hacia el levantamiento del embargo”

¿A la izquierda o a la derecha ?

El martes Libération dedica su edición al discurso de François Hollande en el Museo de la Inmigración. En su discurso el presidente “salió al cruce” de la ideología xenófoba. “Salió al cruce” a su manera, muy timorata y obviamente retórica. Los anuncios reales son pocos y difusos. Tal vez habrá reglas más claras para obtener la ciudadanía francesa, entre ellas la posibilidad de que los mayores de 65 años sean naturalizados … si hace más de 25 años que viven en Francia. ¡Qué gran victoria! Ni siquiera avanza con el derecho a voto para los extranjeros (con papeles, claro) y solo para las elecciones locales. Esa era una de sus promesas de campaña. Hoy solo dice que “está a favor”, pero le tira la pelota a los legisladores. Mucho discurso (aunque un poco a la izquierda) y muy pocas medidas concretas.

Pero esto no le impide al editorialista defender el nuevo camino presidencial. “Esta vez eligió su campo” nos dice en concordancia con la nota central que plantea que “el lunes 15 de diciembre es la fecha que marcará el inicio de la segunda mitad de su mandato”. ¿Una segunda mitad de izquierda? Para Libération la respuesta es “sí”, y plantea además que con la perspectiva de la reconquista del electorado en 2017, “si le sigue hablando así sobre todos los temas, tiene una chance”. ¡Con qué poco se contenta el progresismo francés!

Pero toda perorata oculta que la segunda mitad del mandato, hasta ahora, sigue igual de derecha que antes, con el avance de la reforma laboral y los planes de ajuste que siguen avanzando, sobre todo en los presupuestos locales. Lo cierto, al menos para el editorialista de Le Figaro del viernes, es que Hollande piensa que lo peor ya pasó, que las principales reformas ya las implementó y que “solo le queda tener paciencia para cosechar los frutos”. Pero eso, nos dice este diario, Hollande vive “un cuento de hadas” (y así se titula la editorial). Pero obviamente, para el diario portavoz de la derecha francesa, las reformas implementadas no son suficientes.

Entonces, ¿a la izquierda o a la derecha? Todo indica que lo único que hará por izquierda es, tal vez, hablar. Y en todo caso lo hará para cubrir su política neoliberal. Para los diarios progresistas esto parece suficiente. ¿Lo será también para los trabajadores? Todo indica que no.