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Política. Catamarca: necesitamos un plan obrero de emergencia para enfrentar la crisis

Entrevistamos al documentalista Carlos Asseph, militante del PTS de Catamarca, sobre la dura crisis que se vive en la provincia y un adelanto de su nueva película “24 Revoluciones por Segundo”.

Viernes 11 de mayo de 2018 22:13

LID: ¿Cómo se está viviendo la crisis que sacude al país en Catamarca?

CA: Para pensar Catamarca hay que situarse en diversos planos, ya que el “mundo colonial” que gravita alrededor de la ciudad capital y el “mundo andino” que transcurre en las cumbres precordilleranas, poco tienen que ver entre sí, aunque compartan una cartografía caprichosa basada en la división de tierras del Gral. Roca, el fray Esquiú y otros de esta calaña.

En la actualidad estos dos mundos se cruzan justamente en el punto de mayor tensión para el capitalismo, que son las reservas del mineral necesario para las nuevas tecnologías que es el Litio. Nadie sabe exactamente cuántas empresas mineras están listas para empezar con los peores métodos contaminantes, a extraer todo el litio de la puna de Catamarca. Se habla de 170 proyectos mineros, es decir un salto cualitativo nunca visto en la región. Esto, por supuesto provoca un estado de alerta y angustia en las poblaciones locales y los pueblos originarios.

LID: ¿Cómo se expresa la resistencia de la clase obrera, la juventud, las mujeres y los pueblos originarios ante esta situación?

En primer lugar hay que destacar el fuerte trabajo ideológico que se hizo desde la academia y los organismos de poder, sobre todo durante el kirchnerismo, tratando de ocultar la importancia de la clase obrera en la provincia, que ha calado muy hondo en lo que nosotros denominamos la “izquierda cultural”, que es un espacio cultural-político con identidad “izquierdista” pero sin ninguna pretensión de hacer “política real” (es decir enfrentar al poder político del PJ y el PRO).

Este espacio, expresa claramente la ideología que primó durante el kirchnerismo que fue la de “ampliación de derechos”. Entonces tenemos montones de micro-fenómenos que militan por causas justas, pero parciales, como los derechos de los pueblos originarios, los derechos ecológicos, los derechos de las mujeres, los derechos de tal o cual sector.

Pero todas las reivindicaciones se hacen sin una perspectiva antagónica con el Capital y sin el objetivo de articular una fuerza capaz de enfrentar al poder y derrotarlo, sino tratando de incorporar su cuestión particular dentro de la agenda del poder burgués (lo cual se expresa tragi-cómicamente en perversas reuniones con funcionarios que terminan una tras otra en promesas incumplidas).

Por lo tanto, a la larga, todos estos movimientos, están profundamente auto-limitados al no poder articular una perspectiva libertaria (comunista) del conjunto de los oprimidos a menos que no fuera como subsidiaria de alguna corriente burguesa como el kirchnerismo que dió la ilusión de ser “popular” al promover mínimas expresiones culturales con fondos para radios, etc., o con la inscripción al INAI de los pueblos originarios, mientras profundizaban las condiciones para perpetuar el saqueo minero y la explotación a los trabajadores fabriles y de la UOCRA como a los miles de trabajadores jóvenes que construyeron los últimos 10 años de obra pública en la provincia, en negro, sin vacaciones, ni aguinaldo, ni obra social; o los miles de trabajadores jóvenes precarizados.

Entonces en primer lugar, para volver a la pregunta, la resistencia por ahora está siendo aún diluida, parcial y por sectores. A pesar del ataque en regla que estamos sufriendo, aún no se ha logrado articular un espacio común de lucha entre estudiantes, pueblos originarios, sindicatos, movimientos sociales, de mujeres, etc.

Hubo una primer experiencia impulsada por los compañeros de ATE-Salud a fin del año pasado llamado el “Frente de Unidad y Resistencia”, pero entre la entrega en las paritarias de los gremios docentes y la falta de asambleas en los lugares de trabajo, este espacio tendió a ser una reunión solo de dirigentes y organizaciones, que no lograron expresar lo que pasa en la base y sin ninguna participación de gremios industriales o mineros. Sin embargo, esta unidad tuvo su máxima expresión en la marcha del 8 de marzo, que fue muy buena, es decir que cuando todos tiran para el mismo lado, hay respuesta. Pero esto lamentablemente no se continuó hacia el 24 de Marzo, ni el 1ero de Mayo.

Un párrafo aparte merece la actitud del Partido Obrero que lejos de tratar de aprovechar los acuerdo del FIT para fortalecer esta perspectiva en la provincia (aprovechando la emergencia del FIT y especialmente de Nico y Myriam, en hechos trascendentes a nivel nacional como fueron el 24 de Marzo y el 1ero de Mayo), prefieren mantenerse como un grupo auto-referenciado, haciendo actividades marginales, incapaces de ni siquiera articular políticas en común con el PTS, con quienes compartimos el FIT a nivel nacional, un verdadero despropósito.

LID: ¿Qué tareas tiene entonces la izquierda revolucionaria en Catamarca?

Los trabajadores y el pueblo necesitamos un plan obrero de emergencia para enfrentar la crisis capitalista. Es necesario desde ahora empezar a agitar un programa de salida a la crisis que apunte a unificar la fuerza obrera y popular contra el gobierno y los capitalistas.

Desde el PTS hemos participado de todas y cada una de las luchas obreras y populares dentro de nuestras fuerzas, planteando que hay que nacionalizar inmediatamente las empresas mineras, para discutir entre las comunidades, los pueblos, los trabajadores mineros y la sociedad, cuáles son las mejores alternativas para realizar esta actividad, evitando la contaminación que es propia de los métodos extractivos capitalistas.

Tenemos que lograr que no sean las grandes empresas yanquis y multinacionales las que se lleven la riqueza, sino que la riqueza quede acá, que la necesitamos para realizar planes de obras públicas, para salud, educación, salarios, viviendas, pero todo esto debe ser gestionado por los trabajadores, porque el poder burgués, es tan corrupto que no se les puede confiar “ni tantito así”.

Es decir, queremos poner en el centro de la “imaginación política” de la nueva generación de estudiantes, trabajadores, mujeres y jóvenes que salen a la lucha por sus derechos parciales, una perspectiva anticapitalista de conjunto, donde empecemos a pensar un nuevo poder desde abajo y abandonemos el legado del sindicalismo y la “izquierda cultural” que heredamos de los años kirchneristas, de que se pueden mendigar derechos parciales.

Queremos empezar a sentar las bases de una organización revolucionaria que se proponga “ir por todo”. Avanzar de la “izquierda cultural” a una verdadera “izquierda política revolucionaria” y poner en pie una fuerza política que para nosotros, es el Frente de Izquierda.

El problema de fondo, es que si la clase obrera, la juventud, los pueblos originarios y las mujeres, no logramos dar una alternativa profunda a esta situación que estamos viviendo, se hace cada vez más presente la perspectiva que planteaba Rosa Luxemburgo que decía “Socialismo o Barbarie”. Claramente la crisis capitalista en Catamarca será devastadora y puede arruinar el futuro de generaciones completas.

Para esto, vemos muy importante refutar todas y cada una de las mentiras que interesadamente repiten las camarillas academicas sobre el marxismo en la UNCA, donde estamos lanzando la Cátedra Abierta Karl Marx con docentes, investigadores y estudiantes.

La realidad del capitalismo mundial, en una crisis histórica que surge desde el centro del poder, en Estados Unidos, está evidenciando la actualidad de Marx a 200 años de su nacimiento, podemos decir que sus ideas gozan de plena juventud. Pero las cátedras de la UNCA lo desacreditan, niegan, ocultan y proponen falacias de todo tipo y color, las cuales nos proponemos contestar. Por lo menos a las más relevantes o influyentes.

Pero todo esto está puesto en la perspectiva de poner en pie una fuerza que pueda oponer al programa del gobierno y las mineras, que es: saqueo, contaminación y miseria; un verdadero plan obrero de emergencia, que incluya la expropiación sin pago de las cuentas y los proyectos de Alumbrera y todas las mineras, el aumento general de salarios, anulación de los tarifazos, la fiscalización inmediata de EC SAPEM y un gran plan de obras públicas bajo control de los trabajadores y el pueblo para crear empleos, mejores condiciones en los barrios, disolver la policía, imponer que ningún político pueda cobrar más que una maestra, es decir, un verdadero plan de emergencia de los trabajadores para que esta vez, la crisis la paguen los capitalistas que la causaron.

¿Y de que se trata tu nueva película?

Estamos a punto de estrenar un nuevo documental que filmamos durante algunos años y mucha investigación sobre la revolución boliviana de 1952, que creemos supieron combinar los mundos de los pueblos originarios, los mineros y los trabajadores urbanos, en una gran revolución que expropió y nacionalizó la minería, hizo la reforma agraria y consagró derechos políticos a los pueblos originarios.

En el caso de Catamarca, nos resulta particularmente interesante tener ese material terminado, para poder poner en perspectiva histórica el ataque que se proponen los capitalistas para saquear lo que ellos denominan “el triángulo del litio” que está entre el Salar de Uyuni, el desierto de Atacama en Chile y la puna catamarqueña.

Esperamos que este nuevo documental, que se llama “24 revoluciones por Segundo” que realizamos junto a Marcos Cabero, sea de interés y una fuente de inspiración para cómo continuar la lucha contra los capitalistas, por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, retomando las lecciones de esta gran experiencia, que creemos que particularmente en Catamarca tiene una vigencia cualitativa.