Grave persecución y amenazas de autoridades a estudiantes secundarias por expresar su opinión favorable al derecho al aborto legal, seguro y gratuito y por usar el pañuelo verde.
Miércoles 6 de junio de 2018 19:45
Estas expresiones de autoritarismo vienen creciendo a medida que las estudiantes fueron sumándose a las enormes movilizaciones que reclaman por la aprobación del proyecto de Ley Integral por el Derecho al aborto legal, seguro y gratuito.
En Catamarca las estudiantes secundarias, sean de colegios confesionales o públicos, decidieron no callar más. Son las grandes protagonistas de las últimas marchas con mayor poder de movilización desde el 8M, los pañuelazos y el último Ni Una Menos.
A la par que llevan sus pañuelos verdes como estandarte de lucha, colgados en las mochilas, en el cuello, atado a sus muñecas y defienden su postura con sobrados y bien fundamentados argumentos, en las escuelas y sobre todo las católicas también fue creciendo la magnitud del ataque y persecución hacia ellas.
En los colegios católicos se obliga a los estudiantes a ir a las marchas “pro vida” aunque no estén de acuerdo, con amenaza de sanciones si no lo hacen. Se realizan misas cotidianas con todo tipo de discursos agraviantes hacia los derechos de las mujeres, estigmatizando de “asesinas” a quienes opinan diferente a este fundamentalismo. Es gravísimo, gente adulta “a cargo” de su educación, persiguiendo a menores de edad como en la Santa Inquisición.
Los videos e las imágenes de estos actos barbáricos comienzan a viralizarse a modo de micro denuncias, y son muchas. Porque lo que sucede no es algo puntual ni excepcional. Es una actitud generalizada de parte de las autoridades y el clero en la provincia.
A una estudiante por llevar su pañuelo verde atado a la muñeca, el cura la retiró de la fila, se la llevó a solas y junto al jefe de preceptores la amenazaron con que si no cambia de pensamiento “porque este es un colegio católico”, tiene hasta el viernes para pensar si sigue o no en la escuela. A lo que la estudiante contestó que así pensará el colegio, pero que a ella no la pueden obligar a pensar igual.
Los curas, los preceptores, las apartan, las sacan de los grupos, les hablan en privado, las amenazan. Les dicen que una violación no justifica un aborto. Siendo que además varios tienen sospechas de acosar a las chicas.
En otro colegio, en un “acto por la vida” la directora explica a los chicos, cómo la mujeres no tiene el derecho a matar a nadie y que los hombres también tienen el derecho a “elegir” sobre su cuerpo. Siguiendo en esta lógica, plantea que la mujer ahora está luchando por sus derechos, “derechos que siempre tuvo”. Y que “culturalmente hoy se está hablando sobre el machismo y el patriarcado que son un invento de las mujeres” porque al ser la mayoría las mujeres que educan a los chicos, las maestras de jardin de infantes, de grado y las profes es responsabilidad de ellas, mujeres, haber enseñado y criado machistas.
Por otro lado, también expresó que no se justificaba el aborto bajo violación diciendo: “¿Por qué vamos a matar a una vida inocente? Matemos al violador”. Vaya lecciones de “vida”.
Además realizaron una “representación” con niños de la primaria como si fueran fetos dentro de la panza que hablaban y le pedían a la mamá que estaba pasando una situación muy triste y angustiante en su vida, que le dé una “oportunidad”, que sólo necesitaba amor y que luego cuando nazca no se arrepentiría.
Estaban rodeados de angelitos y cuando la madre “decidía” los angelitos se llevaban a los niños en rol de fetos que gritaban como en el famoso video “pro vida”: “ay mami, qué me hacen, ¡mi patita! (sic)”. Acto seguido, se encendió una vela para llamar a no legalizar “este crimen”.
Otras chicas expresaron que en su curso la profesora les dijo que como ellas no tenían compasión por una vida, ella (la docente) no iba a tener compasión a la hora de poner las calificaciones, ya que la “compasión” forma parte de la naturaleza humana y que si los chicos perdían esto estaban mal en todos los aspectos de la vida.
También chicas que tienen buen desempeño académico y forman parte de la escolta a la bandera se las ha amenazado con quitarlas de allí y expulsarlas de la escuela para amedrentar a todas.
También, después de la marcha del lunes, mientras se desconcentraba, una compañera del Plenario de Trabajadoras fue perseguida y agredida por llevar pañuelo verde por un hombre que la sometió a sus ataques verbales con insultos como "hijas de putas como vos hay que matarlas a todas, si son todas asesinas, mientras menos sean mejor”.
Las estudiantes manifiestan estar hartas y denuncian este adoctrinamiento irracional y persecución ideológica, donde en algunos lugares hasta se llega directamente a prohibir el color verde.
A 12 años de aprobada la Ley de Educación Sexual Integral, no sólo no se ha provisto de presupuesto para aplicarla en todos los niveles escolares, sino que además en el caso de Catamarca, en muchos colegios católicos se da “Educación para el Amor” (EPA), con fundamentos no científicos sobre la sexualidad y llenos de prejuicios.