Ocupados en la lucha interna por la dirección de la CGT, las dos fracciones dejan pasar cientos de suspensiones y despidos.
Miércoles 1ro de marzo de 2017
La re-estructuración en la planta Finpack ya dejó más de 50 despidos, otro tanto sucedió en Alco-Canale, Yersiplast, Longvie, Tileye, Calzados Catamarca y otras fábricas del rubro textil y alimenticio.
Son cientos de puestos de trabajo destruidos que la CGT-Catamarca ha dejado pasar sin inmutarse.
Este ataque, comandado por la Union Industrial de Catamarca, cuenta no solo con el aval del PJ provincial a través de la Dirección de Inspección Laboral y de la CGT-Catamarca, quienes se reunieron con el representante de la UICA, Raúl Colombo, en el mes de agosto del 2016, para ponerse de acuerdo en los detalles y “ritmos” de este ataque en regla a los trabajadores industriales.
La UOM-Catamarcadestacó que mantuvieron distintas reuniones con los trabajadores despedidos de Finpack quienes les exigieron movilizarse hasta la Casa de Gobierno en los próximos días.
Cuestionados por su actitud el delegado de la UOM expresó: "Esta gente no pide ninguna clase de subsidio. Pedimos algún tipo de solución para poder seguir trabajando". A pesar de la exigencia de los trabajadores, la UOM ni las dos fracciones de la CGT han tomado hasta ahora una medida seria para frenar los despidos masivos en la provincia.
Sin asambleas en los lugares de trabajo, sin publicidad ni organización seria, el 7 de Marzo se espera que la CGT-Catamarca salga a la calle en el marco de la convocatoria nacional.
El titular de unos de los gremios docentes minoritarios de la provincia Guillamondegui de SIDCA, dijo que su gremio, así como “SOEM, ATSA, Judiciales, Bancarios, SELEG, Estaciones de Servicio, y los demás gremios que en total suman 27, vamos a marchar” en referencia a la convocatoria del 7.
Aún se desconoce la convocatoria oficial de parte de los mencionados. Aunque parezca sorprendente, tanto la UOM, como los sindicatos de Textiles, Alimentación y del Plástico, principales afectados por los despidos masivos en curso, brillan por su ausencia.
Lucha intestina en la CGT
Si bien en los últimos días de febrero se esperaba una resolución a la crisis de conducción de la CGT local, esto no sucedió. Por mandato de la CGT nacional, se habilita al actual secretario General de la CGT local, Pedro Armando "Uto” Carrizo, a continuar al frente de la organización sindical hasta tanto se logre su normalización, ya sea a través de una lista de consenso o por medio de las elecciones generales.
Esta crisis es un golpe a las ilusiones “renovadoras” de la fracción dirigida por Arévalo del SOEM y Burgos del sindicato de salud ATSA, quienes no son reconocidos por los trabajadores organizados en la asamblea “Autoconvocados por la Salud” en los principales hospitales de la provincia.