Aprovechando que los principales candidatos a la presidencia están sometidos al FMI, un alto funcionario estadounidense realizó esas declaraciones, que fueron interpretadas como un mensaje para Argentina, cuya economía es supervisada trimestralmente por el organismo internacional. Devaluaciones y reformas estructurales en carpeta.
Jueves 14 de septiembre de 2023 10:12

Desde que Mauricio Macri concurrió al Fondo Monetario Internacional, y luego con la relegitimación que el Gobierno de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa hizo de ese acuerdo, la economía argentina está sometida al organismo internacional.
En el marco de la deuda contraída ilegalmente, el FMI supervisa la economía trimestralmente exigiendo la aplicación de sus recetas de ajuste, a cambio de realizar desembolsos.
De cara a los próximos años, el país tiene vencimientos de deuda monumentales, que son verdaderamente impagables. El FMI aprovecha en este marco que los tres principales candidatos a la presidencia, Milei, Massa y Bullrich, están sometidos al organismo internacional sin romper con esa estafa, para exigir más ajustes y reformas estructurales para "no dejar caer" al país. Es la historia eterna de saqueo y sometimiento que nos ha traído hasta aquí.
En este marco, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos (principal accionista del FMI) dijo que el Fondo Monetario Internacional “debe estar dispuesto a retirarse si un país no toma las medidas necesarias” para ser eficaz, un mensaje que fue ampliamente interpretado como dirigido hacia la Argentina, cuyo programa vigente con el Fondo ha sido modificado varias veces.
En un discurso brindado días atrás en el Centro para el Desarrollo Global, Jay Shambaugh, subsecretario para Asuntos Internacionales del Tesoro y un colaborador de la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, indicó que el FMI "debe desempeñar su papel de manera “inquebrantable y rigurosa para que los países realicen los ajustes necesarios para que sus economías alcancen una base sólida”.
Asimismo, indicó que “el FMI debe trabajar estrechamente con las autoridades fiscales y monetarias de un país para identificar las reformas macroeconómicas necesarias para alcanzar los objetivos económicos. Y una vez que lo hagan, el FMI debería permanecer firme en sus consejos”, indicó Shambaugh, quien luego profundizó en este punto: “Pero para ser eficaz, el FMI debe estar dispuesto a retirarse si un país no toma las medidas necesarias. Es esencial que los programas no sólo proporcionen financiación. La financiación debe tener un propósito y venir acompañada de políticas que devuelvan la estabilidad al país. Un programa con un ajuste insuficiente simplemente dejará al país en la misma o peor posición económica, a menudo con más deuda. Y, si un programa carece de credibilidad, no puede traer consigo nuevo financiamiento privado”.
Difícil no interpretar el mensaje como un apriete imperialista explícito para lo que viene en Argentina: más ajustes y reformas estructurales. La única que cuestiona este camino de chantajes, sometimiento y estafas es la izquierda de Myriam Bregman y Nicolás del Caño, que proponen romper con el camino del FMI que nos ha llevado al desastre actual, dejar de pagar la ilegal deuda externa y tomar medidas de autodefensa nacional como la nacionalización de la banca y el comercio exterior, para evitar la fuga de capitales.