Lo dijo Alejandro Schneider ayer en la charla a cargo de los docentes de Historia de la UBA Hernán Camarero, Alejandro Schneider y Alicia Rojo, junto a Alejandro Morelli trabajador despedido de Pepsico

Nicolás Bendersky Docente - Suteba Lomas de Zamora | staff Ediciones IPS
Viernes 28 de julio de 2017 13:59
Con la presencia de Hernán Camarero (historiador-UBA), Alejandro Schneider, (historiador-UBA-UNLP), Alicia Rojo (historiadora-UBA) y Alejandro Morelli (obrero despedido de Pepsico) se realizó ayer la charla titulada "Una historia de lucha. El movimiento obrero argentino en el siglo XX". La misma fue organizada por Revista Ideas de Izquierda y Ediciones IPS.
En primera fila se encontraban los obreros de Pepsico que siguieron con sumo interés la charla, junto a decenas de estudiantes y docentes, en particular de la Facultad de Filosofía y Letras. La asistencia desbordó las instalaciones de la carpa que los trabajadores vienen sosteniendo en Pza. Congreso, como dijo Alejandro Morelli que se convirtió no solo en “un punto lucha y encuentro, sino también en un lugar para generar debates y reflexiones sobre el rol de los trabajadores para sacar conclusiones”.
Morelli relató la larga historia de lucha y organización en Pepsico peleando por unir a los efectivos con los contratados, enfrentando despidos (como el de Catalina Balaguer y Leo Norniella que sentó jurisprudencia y se estudia en las Facultades de Derecho de todo el país), recuperando la comisión interna y desarrollando un proceso de organización que les permitió ir recuperando derechos, enfrentar el despotismo patronal y apoyar otras luchas de trabajadores.
Hernán Camarero sostuvo que los y las trabajadores/as de Pepsico “están retomando las mejores tradiciones del movimiento obrero en la Argentina y en el mundo”.
Luego desarrolló la relación entre la organización de los trabajadores en nuestro país y la izquierda tanto en sus inicios en el siglo XIX como en la primera mitad XX y planteó que “tanto anarquistas, socialistas, comunistas, sindicalistas revolucionarios y las corrientes trotskistas han aportado al avance de la conciencia y las luchas de los trabajadores”. Asimismo dijo que “si uno recorre esta historia de lucha siempre va a haber un lugar protagónico para las mujeres. Como las de Pepsico, mujeres que van al frente y están en la primera línea no empezaron ahora, sino que hay un recorrido fundamental de mujeres textiles, metalúrgicas, etc. que tuvieron una participación intensa”.
Por su parte, Alicia Rojo comenzó planteando que la heroica lucha de Pepsico recupera la historia de las grandes luchas como en los ´70 y tiene imágenes muy parecidas como “el apostamiento en los techos de la fábrica antes del desalojo, trayendo al presente la tradición de otros trabajadores clasistas de aquella época como los Concord o Pedriel”.
Luego recordó que la elaboración del libro Cien Años de Historia Obrera del que es coautora, tuvo importantes debates con muchos trabajadores, entre ellos el fallecido Leonardo Norniella, artífice del proceso de organización y lucha en Pepsico.
Rojo recorrió el período peronista y sostuvo entre otras cosas que “el peronismo presentó al Estado como armonizando la relación entre el capital y el trabajo, incluyendo una ideología de conciliación de clases, la burocratización de los sindicatos, y la prescindencia política de los trabajadores para evitar un curso independiente. De ahí su permanencia, pero también su necesidad de superación”.
Por último, Alejandro Schneider planteó que “Los trabajadores de Pepsico están escribiendo la historia porque expresan y condensan muchas de las experiencias de lucha de los trabajadores argentinos en años”
Sostuvo luego que “los grandes protagonista de la historia después de 1955 fueron los trabajadores. Fue la lucha obrera en los ´60, que enfrentó la represión, le puso límites a los planes de flexibilización y racionalización y fue el origen del ascenso que se produce luego a partir del Cordobazo en 1969 hasta 1976”
También planteó que “Perón volvió en 1973 para desviar el ascenso. Y para ello utilizó todos los instrumentos legales e ilegales. Recomendó crear aparatos paramilitares como la Triple A con el objetivo de frenar el avance de los trabajadores”.
La charla finalizó con la donación que realizó Ediciones IPS, de libros de su colección Historia Argentina a los trabajadores de Pepsico, además del aporte al fondo de huelga de los libros vendidos durante el evento de los presentes y de transeúntes que se paraban atraídos por la actividad.