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Red Internacional
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PRECARIEDAD HOSTELERIA. Chefs, estrellas Michelin y precariedad laboral

Una polémica en las redes sociales abre el debate sobre la precariedad en la hostelería y el mundo laboral.

Jaime Castán @JaimeCastanCRT

Sábado 6 de mayo de 2017

Foto: RTVE

La hostelería está de moda: “Pesadilla en la cocina”, “Masterchef” o “El Xef”, son ejemplos de programas televisivos que han ocupado un margen importante de audiencias. Estos programas nos han vendido la importancia del trabajo duro, la disciplina, la creatividad, incluso el sacrificio como ideales románticos de ese “arte” que es el negocio gastronómico. Sin embargo, no ha tardado en surgir la auténtica “pesadilla” de la cocina y de la hostelería en general: las condiciones de trabajo.

La polémica se desencadenó con un artículo publicado el pasado 24 de abril por el diario “El Confidencial” sobre la pésima situación que padecen las becarias y becarios (llamados de forma más cool “stagiers”) en los restaurantes con estrellas Michelin, como “El Bulli”, “Martín Berasategui”, “Arzak”, “DiverXO” o“Celler de Can Roca”. El artículo recoge los testimonios de exbecarios que denuncian jornadas de 15 o 16 horas al día, estrés insoportable, violencia verbal y además, trabajar sin cobrar. Unas condiciones ilegales y totalmente desreguladas.

El 1 de mayo “El Confidencial” publicó un nuevo artículo, esta vez con la versión de los chefs de los restaurantes de alta cocina, donde niegan los abusos o los justifican.

Entre los argumentos: los límites económicos de los restaurantes con estrella Michelin y la imposibilidad de tener en nómina a tantos trabajadores, que es un trabajo que exige “pasión”, la oportunidad de aprendizaje que supone estar con “los mejores” o que son los propios becarios los que voluntariamente solicitan esos puestos.

Jordi Cruz ha sido uno de los objetivos principales de las críticas, memes y chistes lanzados en internet por sus comentarios al respecto. El presentador de “Masterchef”, que juega un rol en el programa “al estilo Risto Mejide” de la gastronomía al mismo tiempo que promociona Pharmaton Complex en los anuncios, también es chef del restaurante “Àbac”, de una estrella Michelin. Sobre la polémica declaró: “para ellos es un privilegio", refiriéndose a los becarios que trabajan sin cobrar.

Como no podía ser de otra manera, ninguno de los chefs llegó a la cuestión de fondo: la alta cocina es una parte más de un mundo capitalista de competitividad salvaje y obscena vanidad, donde la búsqueda del “éxito” personal se lleva por delante la salud física y mental de muchos jóvenes.

La polémica saltó a unos días del Primero de Mayo, día de lucha internacional de las trabajadoras y trabajadores, en el que la crítica a la precariedad laboral ocupó un espacio importante en los medios de comunicación y en las redes sociales. A partir del debate sobre una situación particular, como es la de las becarias y becarios en los restaurantes de la alta cocina, se llegó a la crítica de la precariedad laboral en la hostelería e incluso a la precariedad del mundo laboral de conjunto.

Una manifestación más de la rabia contenida de una juventud cansada de contratos de prácticas, de contratos de formación u otras fórmulas que enmascaran una situación de explotación y abusos laborales. Las largas jornadas laborales, la intensificación insoportable del trabajo o las horas extra que no se cobran, son la realidad cotidiana de millones de personas que tratan no ya de alcanzar el “éxito” personal, sino simplemente de vivir de forma digna.

El famoso “las cosas son así”, capaz de justificar cualquier abuso laboral, está agotándose como argumento funcional. Las cosas cambian, un sentimiento colectivo cada vez más fuerte está pidiendo que cambien. La competitividad salvaje, el cinismo empresarial más atroz y el hundimiento en la precariedad de la clase obrera, son el eje de una realidad que se está cuestionando desde abajo. Porque nuestras vidas valen más que sus beneficios, porque #ValemosMasQueEsto.