Con declaraciones cruzadas y acusaciones de autoridades de ambos países concluyó la visita del canciller boliviano a los puertos de Arica y Antofagasta, una cita que solo inflama nacionalismo y enemistad entre pueblos.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Miércoles 20 de julio de 2016
Esta semana una comitiva boliviana visitó las faenas portuarias de Arica y Antofagasta, en la visita se sucedieron diversos hechos que gobernantes de amos países han utilizado para inflamar una irracional hostilidad.
La visita del canciller del gobierno Boliviano, David Choquehuanca, junto a una numerosa delegación con motivo de indagar incumplimientos de Chile al tratado de 1904 en los puertos de Arica y Antofagasta, terminó con acusaciones del mismo por transgresiones al libre tránsito de carga boliviana y con diversas polémicas como la negativa a que ingresara al puerto de Arica, o el haber sido recibido por una comitiva de deshonor en el puerto de Antofagasta.
El paso por Arica estuvo marcado por la negativa de ingreso al puerto y por los dichos de José Laberto González, senador boliviano, el cual en una grabación aparece diciéndole a una funcionaria que "bolivianos pagan el 80% de su sueldo".
En Antofagasta la situación terminó a empujones luego que la comitiva boliviana fuera recibida por un grupo reducido de detractores. Durante las inspecciones en el puerto hubo un encuentro entre miembros de la comitiva y la empresa portuaria. Finalmente a la salida del canciller la alcaldesa Karen Rojo intentó acercarse a la comitiva sin éxito.
Todos los políticos patronales unidos
El gobierno, en voz del vocero Marcelo Diaz, declaró que "lo que ha ocurrido demuestra que lo que afirmamos era cierto. Esta es una visita que tiene básicamente un fin mediático, de política interna y de show. Es un show, no responde ni se corresponde con ninguna de las prácticas diplomáticas habituales".
Por su parte el Ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, declaró que "estamos más distanciados que nunca por la disposición del gobierno boliviano", pero con esto no se tapa toda la serie declaraciones que rodearon la visita del canciller boliviano y que forman un gran coro que solo alienta la xenofobia y la hostilidad.
Por ejemplo desde el Senado Jorge Pizarro, DC declaró que la visita del canciller sería "una conducta inusual, un acto grosero, nunca antes visto", así mismo Hernan Larraín, senador de la Unión Demócrata Independiente, requirió declarar a Choquehuanca “persona no grata”.
Esto no es todo, la alcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo (independiente ligada a la derecha), quien ya ha incursionado con cuestionados dichos hacia la presidencia boliviana, aprovechó la ocasión para hacer un llamado “a actuar bajo la misma hostilidad con la que ha actuado el canciller, tenemos que actuar de manera hostil, estamos bajo territorio chileno y estamos bajo nuestras reglas.
A este coro se sumaron también los diputados de la región de Antofagasta como Paulina Nuñez, de Renovación Nacional, quien ante la visita de Choquehuanca declaró que “Que su show lo vaya a hacer a otra parte” o Pedro Araya (independiente) quien comparó a Evo Morales con un Donald Trump del vecindario
El presidente de Bolivia , Evo Morales, por su lado, acusó que esta situación correspondería a una política de escarmiento del gobierno de Chile ante el requerimiento del gobierno de revocar el convenio las visas diplomáticas del vecino país, medida que, según Heraldo Muñoz, fue es adoptada "en consideración de lo que ha sido esta supuesta visita de inspección que abusó de la tolerancia y generosidad del pueblo chileno".
Gobernantes de ambas naciones, junto a los políticos que defienden sus regímenes respectivos, en sintonía hacen llamados y declaraciones de repudio en contra de uno y otro, un show mediático de dos escenarios en los cuales tienen un canto unísono los negocios de los ricos y la odiosidad entre pueblos.
Los únicos perjudicados con esta hostilidad serán los trabajadores de una y otra nación.