La viralización de un video donde un supervisor agrede a un chofer de la línea 17 en pleno horario de trabajo despertó la bronca entre los trabajadores. La otra cara de la extorsión patronal sobre sueldos y servicios: el amedrentamiento y la persecución.
Miércoles 14 de abril de 2021 10:15
La semana pasada se viralizó un video filmado por una pasajera de la línea 17, donde se puede ver a los usuarios manifestándose contra un supervisor por agredir de forma sistemática al chofer del colectivo. Varios pasajeros se indignaron ante la situación de maltrato y el peligro que acarreaban las agresiones hacia el chofer mientras este se encontraba manejando.
Un grupo de choferes de esta línea, en comunicación con este medio, denunciaron que esta es una práctica constante y que sólo puede sostenerse con el aval de la empresa. Sin ir más lejos frente a la demanda por parte del chofer de que este inspector cese con las hostilidades, la respuesta de la empresa fue la de suspender al chofer agredido.
“La empresa lo manda a perjudicar a los choferes. Ya corrieron a un compañero chofer por tener una discusión fuerte con este inspector, y ahora pasó esto. Están incitando al que el chofer se salga de sus cabales y devuelva la agresión. No queremos que esto quede así. No podemos trabajar tranquilos pensando que podemos perder el trabajo por culpa de esta persona que está amparada por la misma empresa”, sostuvo uno de sus compañeros.
El repudio fue tan grande y el caso tomó tal estado público que los delegados hicieron circular un petitorio denunciando estas prácticas y finalmente el inspector fue suspendido, aunque al chofer agredido no le quitaron la sanción. Días después la empresa amenazó con "consecuencias" para los choferes que firmaron el petitorio.
El amedrentamiento y la persecución laboral son parte de un accionar compartido por las patronales del transporte. De esta manera buscan callar las voces y generar miedo entre los trabajadores que desde el año pasado vienen llevando adelante acciones y movilizándose frente a la extorsión patronal. Un claro ejemplo son los despidos y suspensiones a trabajadores autoconvocados en casi todas las líneas. Apenas unos días atrás informábamos como 5 contratados de la línea 17 fueron despedidos en un claro caso de fraude laboral.
Con maniobras extorsivas las patronales del transporte nucleadas en la AETAT mantienen a los trabajadores del sector en la incertidumbre de no saber cuándo cobraran sus sueldos y a los usuarios bajo la amenaza de recortar o suspender los servicios. Es que los trabajadores del transporte son obligados a trasladar el triple de pasajeros de lo permitido por los protocolos en medio de una segunda ola de contagios por Covid-19. Frente a estas especulaciones por parte de las patronales la unidad de trabajadores y usuarios es necesaria para pararles la mano.
No hay que permitir más despidos, persecución y maltrato a los choferes. Junto al reclamo por la deuda salarial, es necesario plantear la defensa de todos los compañeros despedidos, terminar con el maltrato patronal. Si tocan a uno, tocan a todos.