El dueño de un campo lindero a la Reserva Natural realizó un camino con una máquina sin autorización aplastando 140 nidos. Además, electrificó el cerco y mató un centenar de ejemplares adultos.
Martes 30 de noviembre de 2021 12:54
En la jornada del lunes 29 de noviembre se realizó una denuncia por parte de autoridades del Ministerio de Turismo de Chubut, donde se informó que en medio de una expedición ocular realizada por los guardafaunas de la reserva de Punta Tombo, se percataron que una persona había realizado un camino sin autorización, el cual pasaba por todo el campo hasta la costa.
Este camino sin autorización, iba del campo hasta la costa fue realizado con una máquina de alto porte, enterrando todos los nidos de pichones de pingüinos, en una zona de alta densidad quedando enterrados más de 140 nidos de pingüinos de Magallanes que habitan la reserva. Además, electrificó el cerco y de esta manera murieron un centenar de pingüinos adultos.
En el día de hoy, martes 30, se realizarán allanamientos en la estancia donde participará gente del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas, guardafaunas, biólogos y miembros de CENPAT.
Por el momento, según informan distintos medios provinciales y nacionales, se imputaría al dueño de la estancia por la Ley del maltrato animal.
Cabe recordar que no se trata de un hecho aislado: en Península Valdez un propietario de campos cortó recientemente el acceso a la playa a pescadores artesanales, coartando no solo su forma de subsistencia sino privando a la zona de un sector clave en su preservación frente a la pesca furtiva. Son situaciones que se repiten cuando la propiedad privada y el lucro prevalecen frente al cuidado de los bienes comunes y naturales.
Punta Tombo: Una zona de atractivo natural
El Área Natural Protegida Punta Tombo está ubicada 100 kilómetros al sur de la capital del Chubut. En septiembre llegaron las primeras mangas de pingüinos de Magallanes, “Spheniscus magellanicus” (su nombre científico), para dar inicio a la temporada de apareamiento, incubación y adiestramiento de las nuevas generaciones.
La reserva, con una superficie de 210 hectáreas, alcanza a ser la más poblada del continente con más de un millón de pingüinos cuando la familia se completa. Además de estos animales, coexisten en la zona una variada diversidad de aves marinas, como los cormoranes, gaviotas cocineras, gaviotas australes, gaviotines, skuas y ostreros; y mamíferos como guanacos, maras, zorros, piches , peludos y otros carroñeros atraídos por los huevos.