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Red Internacional
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MÚSICA. Cinco discos imprescindibles de la historia del rock en México

No son los 5 mejores discos, más bien son 5 grandes discos.

Martes 5 de diciembre de 2017

Esta selección no te va a gustar. Pero es una selección subjetiva. NO son los 5 mejores discos, más bien son 5 grandes discos. Unos poco conocidos, otros ya un lugar común. Se vale discrepar entre melómanos. Pero si hubiera el caso de que no conozcas alguno de estos y lo logras por medio de nuestro periódico valdrá la pena la posible pelea en redes. La verdad a veces uno se sorprende que hay discos geniales editados acá que son pocos, muy poco conocidos. De ahí que estos 5 discos pretenden sacarlos de las catacumbas.

Uno: Urbanistorias, Rockdrigo

El disco de Rockdrigo, producido en 1985. De canto en canto. El profeta del nopal. En su disco se puede escuchar el soundrack de la una de las ciudades más gigantescas del planeta. Canciones sobre los intelectuales, sobre el nopal, sobre la soledad del mundo urbano. El movimiento rupuestre es un movimiento cultural que se sumergía en la poesía, la pintura y el rock. Rockdrigo era el profeta, había hablado con dios: el dios nopal. Es un disco raro pero ya un lugar común: es el único disco grabado por Rockdrigo y eso lo hace rarísimo. Único. Imperdible: La balada del asalariado por su vertiente clasista, retrato de las penurias del obrero.

Dos: Las sesiones con Emilia

Jaime López, Emila Almazán y Roberto González tocaban en 1979 en el Auditorio de Arquitectura durante el Autogobierno. Editado en 1980 es una joya. Es un disco lleno de folk, una crítica a la sociedad de ese tiempo. A la antidemocracia, a las ansias de libertad, amistad y de humanidad, ahh, y la paranoia consumista del capitalismo. Es el más alegre musicalmente pero la clave son sus letras. No son virtuosos musicalmente pero sus letras de las más profundas del rock and roll de México. Lo raro de este disco es que hoy casi, casi, nadie lo conoce. Es épico. Las nuevas generaciones deben conocerlos.

Tres: Toncho Pilatos

Este es un disco muy raro. Pero Toncho Pilatos era una banda rara. Cuando le preguntaron al multi intrumentista Beck cuales consideraba los mejores discos de los setenta él mencionaba a Bryan Willson, a Beatles y a Toncho Pilatos. Un grupo de Guadalajara que era de los primeros músicos de la ola “chicana” que ubicaba canciones psicodélicas entre la juventud. Su disco de 1971 es, básicamente, una mezcla de progresivo y psicodelia pero con mitos indígenas y pirámides. Escúchese con calma y serenidad. No hay nada que perder. Este disco es raro pues: Toncho Pilatos es ubicado por Beck como una de las bandas más poderosas de los años setenta junto a Beatles y Pink Floyd. ¿Beck exagera?

Cuatro: Three Solus in my mind

Este es un lugar común. Más allá de que se convirtió en el despropósito del futuro. El disco de 1971 del Three Souls en Avándaro representó una afrenta a una sociedad aburrida y cansada. A poco de la represión de 1968 los discos de Three representaron a las capas más pobres de la juventud y de la sociedad y la fuerza de sus mejores tiempos. Suenan a James Brown a John Lee Hocker. Es neta. ¿Qué tiene de raro este disco? Es un concierto completo de la banda en Avándaro: es gran acontecimiento de la contracultura.

Cinco: Viaje al espacio visceral sideral, Guillermo Briseño

Guillermo Briseño escribió el ópera. Este es un disco que suena a Frank Zappa. Es neta. Briseño es uno de los menos conocidos de la música de aquellos años ochenta. Escuchar este disco es un verdadero viaje. Es una opera rock, al estilo de The Who, pero también lleno de rock progresivo. Lo rarísimo de personajes como Briseño es que reúne dos características muy difíciles de unir: la virtuosidad y el compromiso político. Guillermo en decenas de actividades políticas de su tiempo y al mismo tiempo su música es sideral virtuosa y pulcra de bella.

No son en orden de jerarquía, es una lista desordenada, el número 1 no es mejor de los 5, es más bien, colocar el orden de las revelaciones musicales de acuerdo con el estado de ánimo. Pero el rock, definitivamente, es un estado de insubordinación, de rechazo, de malestar a la sociedad de consumo, a la frivolidad, a sociedad del espectáculo y algunos de estos discos son joyas de la crítica de la sociedad de su tiempo.