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Red Internacional
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Sismo en México. Cinismo del gobierno: Meade promete “transparencia” en la reconstrucción

Amplios sectores ya no creen en la transparencia del PRI, experto en desvío de recursos y corrupción en favor de los empresarios.

Pablo Oprinari

Pablo Oprinari Ciudad de México / @POprinari

Viernes 29 de septiembre de 2017

En su encuentro con los medios, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, afirmó que no habrá modificación en las proyecciones de la economía para el 2017 ni en el paquete económico del 2018.

Hizo hincapié en que se tratará con “transparencia” la utilización de recursos públicos -que se calculan en 4,500 millones de pesos- y donativos recibidos. Desestimó un posible uso electoral de los mismos. Afirmó que para el gobierno federal no se modifican las metas del próximo año; a tono con las recientes declaraciones del Banco de México, dijo que no habrá impacto en la inflación.

Evidentemente preocupado por las sospechas populares ante la corrupción y el desvío de recursos, Meade explicó que en el sitio electrónico de la Secretaría de Hacienda será publicada una "hoja de transparencia" con las fuentes y usos de los recursos empleados para la reconstrucción. El funcionario y aspirante a la candidatura presidencial por el PRI sostuvo que de esta forma se “rendirán cuentas ante los ciudadanos”.

Peña Nieto enfrenta la desconfianza en amplios sectores de la población, y por eso la insistencia en la “transparencia” por parte de su secretario de Hacienda. Esta desconfianza se basa en los innumerables casos de corrupción y desvío de recursos bajo este gobierno y las administraciones locales, desde la "Casa Blanca" hasta la construcción de carreteras en el Estado de México, además de la utilización del erario público para la compra de votos. La respuesta ante eso es prometer... un reporte en la propia página de la Secretaría, elaborado por sus funcionarios, sin más control que ellos mismos. Una verdadera burla la "transparencia" del gobierno.

Asimismo, busca tranquilizar a los mercados respecto a que el sismo no afectará el curso de la economía y en particular de los negocios de las grandes empresas.

Como planteamos aquí, el gobierno federal -en colusión con el gobierno perredista de Miguel Ángel Mancera en la CDMX- busca aprovechar la situación creada por el sismo para favorecer a las grandes constructoras y bancos, con el negocio multimillonario de la reconstrucción. Empresas responsables de tragedias participarán de estos verdaderos negocios: es el caso de Alsea, responsable de El Paso Exprés.

Ante eso, como planteamos aquí, es fundamental una salida obrera y popular a esta situación: que la reconstrucción se financie con impuestos a las grandes fortunas, el no pago de la deuda externa y la expropiación sin indemnización de las propiedades de las empresas y funcionarios públicos involucrados en casos de corrupción inmobiliaria. Que el estado garantice esa reconstrucción bajo el control y la fiscalización de las organizaciones de los afectados junto a los sindicatos y organizaciones populares que se hicieron parte de las tareas de solidaridad y rescate.


Pablo Oprinari

Sociólogo y latinoamericanista (UNAM), coordinador de México en Llamas. Interpretaciones marxistas de la revolución y coautor de Juventud en las calles. Coordinador de Ideas de Izquierda México, columnista en La Izquierda Diario Mx e integrante del Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas.

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