El 24 y 25 de noviembre se realizó en Chapadmalal el “IV Encuentro de Nacional de Familiares Víctimas de la Violencia Institucional” organizado por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).
Alan Gerónimo @Gero_chamorro
Martes 28 de noviembre de 2017

Fotos: Comisión Provincial por la Memoria
Más de 470 personas de 17 provincias diferentes participaron de este IV encuentro, donde familiares y víctimas intercambiaron sus experiencias de organización y lucha contra el aparato represivo del Estado en sus diferentes variantes: Policía, Gendarmería, servicios penitenciarios, etc.
Participaron del encuentro familiares de la “Masacre de Pergamino”, sobrevivientes de la “Masacre de Pabellón Séptimo”, Raquel Witis, Sandra Gómez, Sabrina Carrasco, Isabel de la Cruz, Miriam Medina, Mónica Campoy, y Sabina Sotelo, todas madres o familiares víctimas del gatillo fácil, entre otras.
La Izquierda Diario participó del encuentro invitado por la CPM y entrevistó a Roberto Cipriano García Secretario General de dicha comisión.
Cipriano García empieza explicando los motivos del encuentro: “Tiene varios sentidos, el primero es justamente que las víctimas se conozcan, se reconozcan, cuenten sus historias, escuchen las historias de otros. Es decir es un espacio donde puedan narrar eso que les duele, que los ha marcado de por vida, que tiene que ver con la muerte, con la tortura, con las peores situaciones que una persona atraviesa en su vida”.
“Por otro lado es un encuentro que intenta darle herramientas para la lucha, para la organización colectiva, para que justamente ellos puedan ir encontrándose en las distintas peleas que van dando, en cada grupo, en cada territorio, en sus ciudades, en sus pueblos, en sus barrios”, prosigue.
Cipriano García cuenta: “Después pretende ser la construcción de un gran movimiento social que pueda plantearle a la sociedad argentina otra perspectiva diferente con aquella población que capta y es víctima del sistema penal que cotidianamente sufre las violaciones de los derechos humanos, que son estigmatizados, discriminados, puestos en un lugar de lo desechable, lo descartable. Entonces el motivo también es que estos familiares se constituyan como sujeto político que puedan transformar esta realidad”.
“Todas estas personas tienen el sufrimiento y las vejaciones que son día a día, en los barrios, en todos lados, las Policías hostigan a los pibes, los matan, los torturan. Mucho de estos familiares tienen a sus hijos detenidos en institutos de menores y eso es también parte del padecimiento cotidiano”, manifiesta.
El sistema de la crueldad
En el encuentro también se presentó el “Registro Nacional de Casos de Tortura y/o Malos Tratos” correspondiente al año 2016, un informe realizado por la CPM, la Procuración Penitenciaria de la Nación y el Grupo de Estudios sobre el Sistema Penal y Derechos Humanos, instituto de investigación Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
Cipriano García sobre este informe desarrolla: “Lo que da cuenta es de un agravamiento estructural de violaciones de derechos humanos, no solo en la provincia de Buenos Aires, si no, también en la Argentina”.
“Cada vez hay más personas detenidas con índices de crecimiento poblacional que son récord históricos, casi te diría en el mundo. Para que se den una idea: en el mundo hay 144 personas detenidas cada 100.000 habitantes y en la Provincia de Buenos Aires estamos en un índice de 255 personas detenidas cada 100.000 habitantes, un crecimiento exponencial desarrollado en muy poco tiempo”, explica.
Además agrega: “Están entrando al Sistema Penal cerca de 4.500 personas nuevas por año en las Unidades Penitenciarias, cuando en años anteriores venían entrando cerca de 1.600 personas, estadística que también era muy elevada”.
“Entonces ante el colapso general del Sistema lo que genera y lo que termina pasando es que se profundiza las violaciones de los derechos humanos. Esto provoca sobrepoblación, hacinamiento, obviamente ningún servicio funciona: una celda que tendría que alojar a una persona, aloja a cuatro, las cloacas revientan, las instalaciones eléctricas explotan, no hay agua, es una situación muy compleja. Es también la forma que el Estado ha decidido ‘gobernar’ a estas poblaciones excluidas. Justamente es eso, que el único contacto que tengan sea con el Sistema Penal, con las Policías, con una justicia que termina convalidando todo el accionar policial y en el encierro: la tortura como forma de gobierno”, desarrolla Cipriano.
Explica también: “Nosotros lo denominamos como el ‘Sistema de la crueldad’ porque es un sistema que funciona con varios organismos que coordinan sus actividades para provocar la crueldad”.
Para detallar mejor como se coordinan los distintos organismos Cipriano García detalla: “La Policía en su control territorial y en su entramado con el delito en los territorios viola los derechos humanos, hostiga permanentemente, tortura, mata. Por otro lado el Poder Judicial convalida ese accionar policial ilegal. La Justicia funciona en base a las detenciones del ‘Sistema de Flagrancia’ que es la detención policial, 9 de cada 10 personas que están detenidas en la provincia de Buenos Aires son personas que fueron detenidas por la Policía sin orden judicial”.
“El sistema funciona así: la Policía detiene lo que considera que tiene que detener de acuerdo a su ‘olfato’ policial y el Sistema Judicial convalida. Lo que convalida son: allanamientos sin orden judicial, detenciones ilegales, ósea convalida todo sin ningún tipo de critica al accionar policial”, puntualiza.
El Secretario General de la CPM sigue desarrollando: “Después de eso, ese Poder Judicial va a ser el que envíe a las personas a los lugares de detención, lugares donde se gobierna a través de la tortura. Esas poblaciones van a ser sometidas a un régimen de tortura directa, recibiendo golpes de todo tipo, submarinos secos, mojados, palazos, golpizas de la más variada creatividad que suelen aplicar, ósea torturas que van a ser aplicadas no al 100 % de la población pero si a su mayoría. Y torturas que son estructurales que si afectan a toda la población de las Unidades Penitenciarias, por ejemplo: el hambre, el alojamiento a cientos de kilómetros de sus casas que provoca un gran padecimiento de la persona por la desvinculación de su familia”.
“Todo estas cosas de condiciones inhumanas, padecidas por todos, está atravesado por lo que nosotros denominamos ‘Sistema de la Crueldad’ donde participa: la Policía, el Poder Judicial, los lugares de encierro (Unidades Penitenciarias, Comisarías, etc.) el Servicio Penitenciario, todo un entramado para el padecimiento y el dolor de la persona”, explica.
Además agrega que: “En la cárcel no hay garantías procesales, la persona que está detenida es difícil que cuente con la protección del sistema judicial para que no se violen sus derechos”.
Elección directa de los jueces
“Nosotros creemos que hay que modificar la selección de magistrados. Hoy es un sistema oscuro, poco trasparente, mismo el sistema de enjuiciamiento a los magistrados”, empieza a relatar Cipriano García sobre este punto.
“Sobre la elección de los magistrados consideramos que la elección popular sería una forma de transparentar el sistema judicial, desde la CPM hemos promovido que la gente participe de forma directa de la elección. Pero eso tampoco va a garantizar la transparencia, por ejemplo, hoy elegimos de forma directa a los legisladores y la verdad que tenemos legisladores que dejan mucho que desear, pero bueno, es un paso hacia adelante porque transparenta, obliga a la gente que ese juez se sepa quién es, cosas que hoy no pasa. Hoy se arregla en un cuartito a puertas cerradas con jueces elegidos por los partidos políticos, pactados”, visibiliza Cipriano.
“Lo que genera este sistema es la falta de autonomía del Poder Judicial. Algo que es la bandera constitutiva del Poder Judicial que es su ‘autonomía’ del poder político es justamente lo que no pasa. Es la definición del ‘Partido Judicial’, terminan siendo funcionales a los intereses del Gobierno de turno para preservar su situación, su condición, por ejemplo: los jueces no pagan impuestos a las ganancias”, detalla.
Además agrega: “Lo mismo pasa con la remoción de los magistrados. Es un procedimiento poco transparente muy atado a lo político por eso por ejemplo pudieron pasar rápidamente el Jury al Juez Arias, un juez que ha tenido un desempeño protectorio de los derechos humanos en sus fallos y a un Fiscal General de Mar del Plata como Fernández Garello que fue un agente de inteligencia de la Policía Bonaerense durante la última dictadura cívico-militar siendo parte de la maquinaria del terrorismo de Estado, ni siquiera le abrieron el Jury, lo archivaron directamente”.
“Está es la convivencia del Poder Político con el Poder Judicial, que es conservador, poco democrático. Por ende es necesario abrir y democratizar el Poder Judicial, pero no solamente se tiene que quedar ahí, también es necesario pensar distintas situaciones donde no solo tengan que rendir examen, si no, también rendir cuentas de su accionar”, cierra sobre este punto Cipriano García.
La continuidad del ‘Sistema de la Crueldad’ en los distintos Gobiernos de turno
Roberto Cipriano García empieza a dar su visión: “Nosotros vemos que en este tipo de política, de seguridad penitenciaria, en la judicial, etc, ha habido una política de continuidad. Desde Ruckauf hasta acá te diría, pasando por la Gobernación de Felipe Solá, Scioli y Vidal todos hicieron lo mismo, cuando asumieron lo primero que hicieron fue sancionar la emergencia penitenciaria y policial para disponer de manera arbitraria de recursos excesivos para estas políticas sin pasar por los controles de la administración pública. Siempre se compran miles y miles de chalecos antibalas, patrulleros, armas, hay un gran gasto en esto, si vamos al ejemplo de los chalecos antibalas, se podría ver que hay tres chalecos para cada policía, casi que tienen uno para la mañana, uno para la tarde y otro para la noche”.
“Todos aplicaron la misma metodología: la saturación territorial de las fuerzas de seguridad, es decir la única política para reducir la ‘inseguridad’ es llenar de policías, de fuerzas federales los territorios. Policías cada vez más desprofesionalizadas, como cuando inventaron las ‘Policías Locales’ que con tres meses los sacaban a la calle con un arma. Ahora empiezan a aparecer una especie de fuerza de seguridad municipal que no portan armas todavía, pero que funcionan como policías locales que dependen del Intendente de turno”, detalla.
Cipriano sigue agregando: “Es decir, se trata de la ‘policialización’ del territorio con mas fuerzas de seguridad, esa es la política desde Ruckauff hasta acá, la política siempre ha sido la misma. Entonces lo que uno ve es que la situación se agrava, que no se resuelven los problemas que dicen que están pensados para resolver estas políticas y estos agravamientos los siguen padeciendo los sectores populares que son justamente las víctimas de este sistema”.
¿Qué hacer con el aparato represivo del Estado?
Sobre el aparato represivo del Estado, Cipriano dice: “La verdad que esta Policía uno dice ‘no es que funciona mal’ en realidad funciona para lo que está previsto que funcione. Hay una decisión política de que funcione de esta manera por que tiene una finalidad en nuestra sociedad y es lo que el Gobierno, el poder decide que esta Policía haga, no es que la Policía hace lo que quiere, todo ese entramado de la Policía en el territorio es posible porque hay convivencia y pactos con el poder político local, hay convivencia y pactos con el poder judicial local, por eso también hablamos de sistema también”.
Además agrega que: “Por supuesto todo lo que permita la democratización, el control civil de las policías, son pasos que se dan a una institución diferente, cosa es lo que nunca pasa, buenos controles externos. La posibilidad por ejemplo de la creación de la Policía Judicial, que es una Ley ya aprobada hace 5 años en la Provincia de Buenos Aires no se pone en marcha, le saca justamente la investigación judicial a la Policía. La creación de ‘Fiscalías para la Investigación de la Tortura’ también es una Ley creada hace ya varios años y no se aplica. Todas esas cosas pretenden desde el punto de vista institucional limitar el accionar policial y hacerla más respetuosa del derecho de las personas”.
Pero Cipriano desarrolla que: “En realidad no estamos a favor de pensar que se puede tener una Policía mas buena, en este sistema, en este modelo capitalista sospecha que la Policía no pueda ser otra cosa. Pero se tiene que batallar por que si no, lo que tiene que hacer uno es cerrar la puerta e irse a la casa y dejar que pase los desastres que están pasando y que se van a seguir profundizando. No es que creamos que en el capitalismo la Policía puede ser ‘mas buena’, no solo en Argentina, si no, en el mundo, si nosotros pensamos que hay posibilidades de hacer otra cosa con la Policía más que disolverla, la verdad que esta difícil, porque insisto con esto, tiene una finalidad la Policía: responde a intereses y esta es la cuestión. En definitiva lo que hicieron, con diferencias con matices, salvo el kircherismo que tuvo ciertas políticas de inclusión, nadie cuestionó al modelo capitalista y la verdad que pensar que en este modelo capitalista va a haber más igualdad es difícil de pensar, es una utopía”.
Para finalizar la entrevista Cipriano García dice: “Estamos muy contentos con este evento y también con el que realizamos llamado ‘Jóvenes y Memoria’ que terminó hace unos días atrás. En definitiva la Comisión es un organismo público, plural, democrático, con personas que piensan distinto pero que desde las diferencias van construyendo políticas públicas y de derechos humanos, incluso lo que yo te puedo estar diciendo hoy quizá hay compañeros y compañeras de la Comisión que no pueden estar de acuerdo pero en definitiva lo que la Comisión expresa en su programa es una síntesis democrática y esto es lo valioso y lo que rescatamos”.
La Izquierda Diario ira contando en los próximos días distintas historias que surgieron y contaron familiares a este cronista, historias crudas pero con organización y lucha, visibilizaremos los casos silenciados por las empresas periodísticas y desmitificaremos otras tantas.