La rabia del diario contra los docentes llegó hasta ese lugar del que nadie vuelve.
Martes 11 de abril de 2017 13:51
Cualquiera que entrase durante la mañana del martes de paro nacional docente a la web de Clarín encontraba que tres de las cinco notas del primer scroll estaban dedicadas a la lucha contra la huelga. Las otras dos, se referían a una zona de guerra fría que se está poniendo caliente: Corea del Norte.
Pero parece que hubo un problema de coordinación que, según cuentan las malas lenguas, provocó una crisis importante en la redacción. Y esto sucedió pese a que dos de los protagonistas eran viejos soldados de la columna norte: Ricardo Roa y Patricia Bullrich. Y el tercero, Esteban Bullrich, sobrino segundo de Patricia, formado también en el norte, pero un poco más arriba: máster en Administración de Empresas en la Escuela Kellogg (Estados Unidos).
Pero mientras Bullrich, Patricia, aseguraba que los docentes le dieron "patadas por abajo" a los policías el domingo, y el otro Bullrich, Esteban, aseguraba que los docentes "quisieron violar la ley"; Ricardo Roa aseveraba que el paro "no tenía ni pies ni cabeza". Como a Rodrigo Palacio, nadie le avisó a Ricardo Roa que "era por abajo".
La cosa se complicó más cuando unas horas después apareció otra nota con declaraciones de Bullrich, Esteban, que se titulaba: "En un paro menos masivo, la adhesión de los docentes fue dispar". Cuando algún miembro del Estado Mayor Conjunto del portaaviones de Magentto vio ese título montó en cólera: "Cómo vamos a decir que este es ’menos’ masivo y de acatamiento ’dispar’; queda como que los anteriores eran más masivos y parejos y veníamos "informando" (bueno, es una manera de decir...) que los anteriores habían perdido toda fuerza!"
Fue en ese preciso instante que otro cráneo estratégico de la conducción, miró el escenario de conjunto (las cinco notas del scroll) y dijo: "Sigamos el consejo del gran Marechal y salgamos de este laberinto por arriba. Digamos que los docentes dan patadas por abajo en un paro sin pies ni cabeza, quieren violar la ley, son menos masivos y muy dispares, pero además... apoyan al régimen de Corea del Norte!. Primero hablemos con Cantelmi y confirmemos que en este caso, Corea del Norte son los malos y listo el pollo".
En ese momento, alguien afirmó: "Paremos un poco, una cosa es el periodismo de guerra y otra muy distinta, el ridículo, de ahí si que no se vuelve".