Los editorialistas del “gran diario argentino” no se cansan de operar mediáticamente un tema doloroso como la desaparición de Santiago. Hoy: las imágenes “exclusivas” de Nicolás Wiñazki y el comandante Balari.
Domingo 17 de septiembre de 2017 22:31
Nicolás Wiñazki escribe con el entusiasmo de quien parece haber resuelto el caso de Santiago. En su nota se refiere a “gremialista y misterioso testigo k”, que estuvo el día del corte “y no dijo nada de Santiago”. Cuando uno arranca la nota pareciera que el hombre - acá no importa su nombre - tendría una responsabilidad en la falta de respuestas a 45 días de la represión en la Lof Resistencia.
Pero eso no es lo importante. El tema es el armado periodístico de Wiñazki. “Clarín accedió a videos y fotos donde por primera vez se lo puede ver…”.
Más abajo, con negritas, escribe: “Escuchó. Grabó. Filmó. Fotografió. Calló”. Uno imagina que se refiere a uno de los gendarmes, que llevaron adelante una represión que desapareció a Santiago. Esos hombres que filmaron, fotografiaron pero callaron (“por medios técnicos” según se excusa el comandante Conrado Balari en su informe). Pero no, sigue empeñado con “el misterioso testigo”.
Paso seguido empieza a describir, casi como en un informe de inteligencia, qué hizo su personaje. Horarios, vestimenta, calzado.
Wiñazki es audaz. No anda con vueltas. “En la causa de Otranto no hay elementos sólidos que prueben que el tatuador estuvo allí el primero de agosto”. ¡Ay! Justo el día que Otranto reconoció en La Nación que tenía pruebas que ubicaban a Santiago ese día en ese lugar. Quizá los informes de inteligencia se olvidaron de avisarle. Sábado a la noche, puede pasar.
Pero Wiñazki se ceba tanto, en su espíritu periodístico (su otro oficio), que asegura que “hay combates entre gendarmes y mapuches, cuerpo a cuerpo, a los piedrazos y los gritos”. Cuerpo a cuerpo, como dicen los mapuches Wiñazki.
Más abajo lanza una frase para el recuerdo. “En los videos exclusivos de Clarín”.
La realidad es que la mayoría de las imágenes de las que habla Wiñazki fueron obtenidas por Gendarmería. La más evidente es la que muestra a las personas solidarias con la comunidad que fotografían justamente a uno de los camiones donde se retiran los gendarmes. Demasiado evidente.
Si los videos del testigo fueron aportados o no a la causa no lo sabemos. Es una responsabilidad del juez que investiga el hecho. Pero Wiñazki ya parece haber descubierto "el enigma". Con una ayuda de sus amigos.