Este 2018 es un año clave. ¿Que sucede en el mundo del trabajo?
Sábado 23 de junio de 2018
¿Qué sucede en el mundo el trabajo frente a las elecciones de julio en 2018? Son algunos apuntes para pensar . Primero la clase. Compuesta por 42 millones de asalariados, de los cuales por lo menos 11 millones están en la industria manufacturera, petrolera y extractiva.
Del total DE 42 millones, menos del 10% está sindicalizado. De acuerdo a los estimados de la Nueva Central de Trabajadores, el 90% no tiene organización sindical, ya sea charra o neocharra. La clase obrera, en medio de la crisis orgánica de dominación, no tiene una organización sindical defensiva: prima el outsourcing, la precarierdad, la flexibilidad laboral o pertenecen a contratos de protección patronal. Estamos ante una ofensiva histórica del capital contra el trabajo.
La clase, luego de la implementación del TLCAN, es numerosa pero no está organizada. El 10% que está sindicalizado, de la clase, es, podemos decir, “el movimiento obrero”. Del movimiento obrero una franja muy pequeña es el sindicalismo democrático.
Dentro del movimiento obrero existen dos centrales democráticas y una fracción poderosa al interior de un sindicato charro: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. La UNT (Unión Nacional de Trabajadores) y la Nueva Central de Trabajadores son dos centrales “democráticas” y dentro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación existe un movimiento poderoso organizado en Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero.
El sindicalismo “democrático” en la encrucijada electoral de 2018 se ubicó de la siguiente forma. La UNT, cuyo gremio central es el telefonista, decidió impulsar un “polo social que defienda el voto ante un posible fraude” con lo que apoyan implícitamente a la coalición encabezada por Andrés Manuel López Obrador.
La Nueva Central de Trabajadores (conformada principalmente por lo que ahora es el Sindicato Mexicano de Electricistas) decidieron impulsar la recolección de firmas del Consejo Nacional Indígena que proponía la candidatura independiente de Mary Chuy.
En el caso del Sindicato Minero Metalúrgico dirigido por Napoleón Gomez Urrutia decidieron impulsar explícitamente con el uso de toda la estructura sindical a Andrés Manuel López Obrador. En el interior del SME existe una oposición que apoya explícitamente a Morena encabezada por Antonio Almazan.
En el caso de la CNTE uno de los resolutivos de su último congreso nacional fue “repudiar a los partidos del pacto por México y luchar por la independencia política de la clase trabajadora” y en medio del último debate electoral decidieron realizar un paro de 20 días de labores en Oaxaca, Chiapas, Guerrero. Sus estatutos plantean que “cada miembro es libre” en ese sentido la CNTE no llama a votar por algún partido más bien respeta el voto de cada uno de sus agremiados, aunque su resolución de repudio a los del Pacto allana implicitamente el camino a AMLO.
El Morena, a su vez, decidió realizar un pacto con miembros del sindicalismo charro del SNTE. Apoyado por, según Luis Hernandez Navarro, “las Redes Sociales Progresistas, dirigidas por Fernando González (yerno y operador de la maestra Elba Esther), y de los movimientos magisteriales de base, conducidos por el ex líder el SNTE Tomás Vázquez Vigil, activos en entidades como Sonora y Tamaulipas”
Dentro del movimiento obrero es que han emergido resistencias obreras. De acuerdo al mapa, aún incompleto, son 70 movimientos de resistencia obrera por la defensa de la dignidad de la vida, en varias ramas que han emergido contra la CTM, que apoya al candidato del PRI.
Dentro de estas resistencias podemos mencionar los siguientes casos. Los movimientos obreros, que llevaron a cabo plantones y además paros de labores por 4 días consecutivos, de la maquila en EATON, Foxconn y Lexmark, decidieron impulsar en 2016una candidatura independiente con recolección de firmas y se negaron a realizarlo junto a Morena.
Aunque no se consiguió el registro el movimiento logró hacer una primera iniciativa obrera de expresar con una candidatura independiente sus reclamos. La abogada del movimiento, luego de la dispersión de los plantones se ha entrevistado con los asesores de Morena en el caso de la maquila y también participaron en el primer encuentro de mujeres que luchan convocado por el CNI.
En el caso de San Quintín, luego de formar el SINDJA, afiliado a la UNT no han expresado sus posiciones ante las elecciones que vienen pero sus dirigentes tienen más simpatía con el CNI y la propuesta de candidatura de Mary Chuy.
De las resistencias encabezadas por los mineros en Tayoltita, Cocula y en la mina Hércules apoyan explícitamente a AMLO. De las demás resistencias su espontaneidad, desorganización e irrupción intempestiva de la indignación no hemos encontrado su posición ante el tema electoral pero con su propio lenguaje, métodos y demandas cuestionan las políticas neoliberales salvajes de destrucción de conquistas sociales. Se expresaron en Goddyear, Femisa, Lexmark, Foxconn, Pajaritos en Veracruz, OMJC, Tamsa, en BARD, Deplhi, Modelo, Speco, Rintex, Palmolive, Thriump Gruoup y en otros casos.
Esto lleva a una cuestión. La clase obrera, desorganizada, el sindicalismo “democrático”, que representa el 10%, apoya explícita o implícitamente a AMLO (salvo la CNTE y la NCT) y las resistencias obreras que emergieron espontáneamente y desordenadas cuestionan con sus métodos las reglas de dominación capitalista, por medio de paros y tomas de fábricas, pero son pocas. Esto obliga a pensar: son pocas resistencias pero significativas para el futuro próximo y ejemplares para la construcción de una izquierda, obrera, anticapitalista y socialista en México.
Las resistencias obreras de hoy son pequeñas semillas para la construcción de una organización de la clase trabajadora en México.