Decenas de docentes y trabajadores de la educación de diferentes sectores, nos dimos cita este sábado 25 de agosto para dar Clausura a la SEP hasta que se abrogue la Reforma Educativa, por lo que luchamos desde que se votó en 2013.
Sábado 25 de agosto de 2018
Maestras y maestros de la Ciudad de México junto a trabajadores de diferentes áreas del sector educativo, así como docentes de otros estados que nos acompañaron, nos dimos cita este sábado 25 de agosto para dar Clausura simbólica a la Secretaria de Educación Pública (SEP).
¿Por qué? Entendemos que no cumple las funciones que el magisterio mexicano requiere para el desarrollo de una educación pública de excelencia, pensada en función de las necesidades sociales del país.
Esta acción fue resuelta por la votación unánime de centenares de docentes de la Cdmx en el “Foro hacia la abrogación de la reforma educativa” convocado por las Secciones 9, 10 y 11 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el pasado sábado 18 de agosto.
Dicho foro se realizó como parte de un gran esfuerzo por unificar la lucha de las distintas secciones de la capital del país. Ahí confluimos maestras, maestros, trabajadores de la educación y agrupaciones independientes, todos con el objetivo común de la lucha unificada por la abrogación de la Reforma Educativa, por frenar de forma urgente el Nuevo Modelo Educativo y las evaluaciones punitivas, así como por la recuperación y democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
En el acto de clausura se expresaron las afectaciones que trae esta reformar estructural y su nuevo modelo.
En las participaciones hablaron compañeros de las Secciones 9, 10 y 11 así como de la Sección 14 de Guerrero, y expresaron el masivo rechazo al Nuevo Modelo Educativo por sus implicancias nefastas en las condiciones laborales de los maestros y la educación que se imparte a los niños y adolescentes.
Asimismo, los exponentes recogieron el profundo repudio a la charra Elba Esther Gordillo y su intento por recuperar el mando de nuestro sindicato, así como al actual dirigente, el charro Juan Díaz de la Torre, planteando la necesidad de recuperar al SNTE como un instrumento de lucha al servicio de los trabajadores del sector educativo.
Entre las exposiciones se denunció enérgicamente que, mientras el nuevo gobierno habla de la “cancelación” y/o “derogación” de la Reforma Educativa, la CNTE y el magisterio combativo, por lo que venimos luchando todos estos años es por su abrogación total y definitiva; por lo que se planteó la recolección de miles de firmas en las escuelas para llevar al nuevo congreso y exigir que se cumpla con las promesas de campaña de echar abajo esta Reforma.
El compañero Roberto Gómez de la Sección 9 Democrática planteó que, como parte de los compromisos de esta acción la SEP quede clausurada hasta que se abrogue la Reforma Educativa, hasta que los empresarios saquen sus manos de nuestras escuelas, hasta que se ratifique el carácter laico y gratuito de la educación pública en nuestro país y hasta cancelar las evaluaciones punitivas.
Su intervención también hizo un llamado a los maestros “notificados por la SEP” a no aceptar la notificación, a resistir y no evaluarse, junto con la necesidad de que todos los maestros y maestras que representa la Coordinadora en diferentes estados, acudan a la casa de campaña de presidente electo el 1ro de julio, Andrés Manuel López Obrador, para plantearle las demandas de la CNTE, así como acudir este 1ro de septiembre a la asunción de los legisladores electos y entregarles también dichas demandas.
Entre otros, un maestro del Movimiento Magisterial Veracruzano dijo que “si logramos que la evaluación punitiva reviente, va a reventar la Reforma Educativa”.
Las maestras y maestros de la Agrupación Nuestra Clase, como parte de los cientos de docentes que votamos esta acción el pasado 18 de agosto, acudimos fuerzas a esta clausura simbólica, con la firme convicción de que podremos lograr todas nuestras demandas y la abrogación total y definitiva de la Reforma Educativa, si logramos poner en pie, en todo el país, un enorme movimiento surgido de la sólida unidad entre docentes y padres de familia, que confíe en sus propias fuerzas para imponerlo en las calles.