El fin de semana dejó un panorama parejo para los republicanos, con Cruz acercándose a Trump. Bernie Sanders se impuso sobre Clinton en tres de las cuatro primarias demócratas y sigue en carrera.

Celeste Murillo @rompe_teclas
Martes 8 de marzo de 2016
A pesar de que varios proclamaron a Hillary Clinton como virtual nominada después del Supermartes, los buenos resultados de este fin de semana del senador Bernie Sanders solo confirman que la carrera demócrata sigue siendo incómoda para la exsecretaria de Estado.
Bernie Sanders ganó las primarias en Kansas, Nebraska y Maine, mientras Clinton se impuso en Luisiana. Aunque este último estado representa una gran cantidad de delegados, Hillary solo puede dar por “ganada” la contienda si suma el apoyo del establishment del partido. Si la carrera se definiera solo en las elecciones y caucus, el panorama sería más parejo como muestra la infografía.
El fraude de los superdelegados en la carrera demócrata se hace evidente. Han sido sus votantes y miles de voluntarios, más que Sanders, los que criticaron este mecanismo antidemocrático utilizado por la dirección del partido para imponer su “elegido”.
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Del lado republicano, el establishment del partido no logra frenar el envión de Trump, que el fin de semana dividió las victorias con Ted Cruz, otro candidato de la derecha conservadora. Cruz ya había sorprendido en Iowa por su capacidad para movilizar a la base evangélica en pos de su candidatura. Marco Rubio solo consiguió una (esperada) victoria en Puerto Rico.
El único momento de esplendor para Marco Rubio llegó en la Conferencia de la Unión Conservadora (CPAC), cita anual de la base conservadora republicana, que ve con preocupación el avance de Donald Trump (el único ausente). “Debemos redefinir qué significa ser conservador. No es simplemente una actitud, lo alto que estás dispuesto a gritar, cuánto tiempo piensas estar enfadado o a cuántas personas vas a insultar”, dijo Rubio en clara alusión a Trump. El joven senador de Florida se llevó los aplausos de la CPAC pero no ha logrado imponerse en las primarias y su nominación parece un sueño cada vez más lejano.
Hoy martes 8 se espera una batalla demócrata en Michigan, hogar de la ciudad de Flint conocida actualmente por el envenenamiento del agua que afecta a la mayoría negra y pobre. El escándalo del agua comenzó en 2014 cuando el estado recortó gastos en los suministros de agua y no tomaron medidas con respecto a la corrosión de las tuberías. El sábado durante el debate demócrata, tanto Sanders como Clinton apuntaron contra el gobernador republicano Rick Snyder a quien señalaron como responsable de la crisis ambiental.

Celeste Murillo
Columnista de cultura y géneros en el programa de radio El Círculo Rojo.