Integrantes del ejido San Lorenzo, de Parras, Coahuila, entraron a las instalaciones de Casa Madero para destrabar el cauce del agua que estaba bloqueado por la empresa vitivinícola.
Lautaro Adriano Trabajador de la educación pública e integrante de la agrupación magisterial y normalista Nuestra Clase
Jueves 2 de junio de 2022
Los ejidatarios denunciaron que el bloqueo estaba afectando a más de 70 familias que se dedican a la producción de nuez. Acusan a Casa Madero de no estar respetando un acuerdo presidencial de 1993, según el cual corresponden a los campesinos 50 litros de agua por segundo para uso agrícola, mismos que provienen de La Parrita, compartidero que se encuentra en el interior del predio de la dicha empresa.
Los campesinos aseguraron que, al entrar únicamente para desbloquear la acequia, no faltaron a ninguna ley, ya que el Código Civil los ampara.
El cual, en su artículo 1907, estipula qué: “El propietario de una finca o heredad enclavada entre otras ajenas sin salida a la vía pública tiene derecho de exigir paso para el aprovechamiento de aquéllas por las heredades vecinas, sin que sus respectivos dueños puedan reclamarle otra cosa que una indemnización equivalente al perjuicio que les ocasione este gravamen”.
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Y es que durante más de 60 años los ejidatarios han cruzado históricamente a la Hacienda Casa Madero para abrir el compartidero, sin embargo, la tarde del 25 de mayo la empresa les cerró las puertas. Incluso, levantaron una barda para impedir el acceso de los labriegos.
Casa Madero ha desviado el cauce de las aguas desde hace ya tiempo, y ha creado ilegalmente pozos para sustraer el vital líquido cerca de sus tierras a pesar de que desde el 2013 la Comisión Nacional del Agua prohibió nuevas perforaciones. De tal suerte que, de los 50 litros de agua por segundo que les corresponden, llevan años recibiendo sólo 30.
Desde el Movimiento de Trabajadores Socialistas apoyamos a las y los ejidatarios de Parras, Coahuila, que toman con sus manos lo que por derecho les corresponde, pero a la vez, consideramos que es urgente exigir al Estado de Coahuila la expropiación de Casa Madero, sin indemnización, con fines de utilidad pública para la redistribución de las tierras y las aguas entre todos los ejidatarios y trabajadores del campo sin tierras, de la región.
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