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DE UN TRABAJADOR DE PANRICO. Coca-Cola Fuenlabrada: una nueva batalla ganada después de 20 meses de lucha

Los trabajadores de Panrico, que estuvieron 8 meses de huelga y unificaron su lucha junto a los espartanos de Coca-Cola, saludan calurosamente la reapertura de la fábrica.

Joe Molina

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57

Miércoles 9 de septiembre de 2015

Fotografía: LID/ Diego Lotito

Este lunes se reincorporaron a sus puestos los primeros 85 trabajadores y trabajadoras de Coca-Cola, entre los aplausos y vítores de sus compañeros que, bajo la lluvia, habían formado un pasillo para demostrar así su alegría y su apoyo. Cierto es que la sensación tuvo algo de agridulce. Por un lado, la satisfacción de la victoria ante un coloso que ha intentado e intenta por todos los medios a su alcance -que no son pocos-, doblegar su espíritu de lucha y resistencia; y por otro lado, el ver al resto de compañeros que aún deberán esperar para dar por finalizado este proceso y aún más, seguir la lucha por que se cumplan todas sus demandas.

Pero la reapertura de la planta y el ingreso de la primera tanda de compañeros ha sido un gran triunfo de la lucha obrera. Un triunfo logrado a fuerza de estar presentes incansablemente en las calles y llamando a la unidad de todos los trabajadores implicados en distintos conflictos, después de varias sentencias favorables a los trabajadores -incluida la ratificación del Tribunal Supremo- que por fin reconocieron sus derechos, y gracias al enorme respaldo de multitud de organizaciones políticas, sindicales y sociales.

Panrico y Coca Cola

A los trabajadores de Panrico nos llena de orgullo este nuevo paso adelante de la lucha de nuestros compañeros y compañeras de Coca-Cola.

Somos conscientes de que contar con el respaldo de tu Comité de Empresa y tu sindicato es algo vital para poder llevar a buen puerto la lucha por nuestros derechos como trabajadores. En Fuenlabrada los compañeros y compañeras contaron con un Comité que se puso al frente de la lucha e hizo de la asamblea el órgano donde se tomaron todas las decisiones.

Esto es algo que tristemente no sucedió con Panrico, puesto que desde el primer momento CCOO se convirtió en el principal enemigo. Y fue así por su total posicionamiento a favor de aceptar un ERE y maniobrando con la patronal y el gobierno catalán para debilitar e infundir miedo entre los trabajadores, con el objetivo de dividirlos y derrotarlos, frenando desde la cúpula de la burocracia sindical cualquier acción que los y las trabajadoras proponían por su propia cuenta. Incluso, y especialmente, estando en contra de la unión de las luchas de Coca-Cola y Panrico.

Pero a pesar de todo esto, los trabajadores y trabajadoras de Panrico, despedidos o no, nos sentimos hermanados con la lucha de Coca-Cola. Por ello les mandamos un fuerte abrazo a los espartanos y espartanas de Fuenlabrada, que han sabido mantenerse unidos y hacer frente a todas las maniobras de la patronal hasta hacerles torcer el brazo en este pulso tan desigual, demostrando así que la unidad y la organización son vitales en la defensa de nuestros derechos como trabajadores.