Julieta, Tamara, Johana y Gloria trabajan en comedores populares. Saben que el hambre no llegó con Milei, pero cuentan como hoy se profundiza. “Los gobiernos no piensan en el pueblo, piensan en los empresarios” dicen. Pero no bajan los brazos. “De miedo no comemos. No nos vamos a quedar en nuestras casas. El miedo que arda” gritan. Informe especial. Voces de las mujeres que alimentan y luchan.
Lunes 1ro de abril de 2024 12:39
En los Ăşltimos meses se agudizĂł el problema del hambre. La pobreza, que superaba el 40%, con las medidas de Milei y Caputo, ya golpea a la mitad de la poblaciĂłn. La infancia, la más golpeada. Los comedores populares venĂan enfrentando el ajuste, pero la ministra Sandra Pettovello dejĂł de enviarles alimentos. Al final la casta era el pueblo hambriento.
“Comer dos veces al dĂa es un privilegio”. “La gente se pregunta: Âżcompro comida o el remedio a mi pibe?”. “Si la lĂnea de indigencia está en 286 mil pesos, ÂżquĂ© somos nosotras? ÂżQuĂ© hay más debajo de la indigencia?”. Julieta, Tamara, Ariel, Johana y Gloria trabajan en comedores del Gran Buenos Aires. Ellas ven, dĂa a dĂa, el deterioro de la alimentaciĂłn y la vida de las familias trabajadoras. Cada vez más platos que llenar, ollas cada dĂa más vacĂas.
“Muchos gobiernos no pensaron en el pueblo, piensan en los empresarios” dicen. “Y si no salĂs a pelear los piojos te van a comer. El rico se llena más y nosotros estamos peor”. Saben que toda pobreza es polĂtica.
Pero no se quedan en la denuncia. Hace años están la primera lĂnea contra el hambre. Son parte de los movimientos sociales donde se organizan los sectores más precarios de la clase trabajadora. La Izquierda Diario estuvo con ellas en los comedores de Matheu (Tigre) y Tristán Suárez (Ezeiza), impulsados por el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y Frente Arde Rojo (FAR), respectivamente.
“De miedo no comemos, no vivimos” dice Tamara. “El miedo que arda” agrega Gloria. Y asĂ, como cuando cocinan, las denuncias se van condimentando con la convicciĂłn de que no van a salir de las calles. “No nos vamos a quedar en nuestras casas” dicen. No.
Las voces van desde los comedores a las movilizaciones. Desde allĂ tambiĂ©n llegan las voces de la primera lĂnea.
Un informe de Lucho Lucero, Javier Brat, MatĂas Galix y un equipo de La Izquierda Diario.