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Red Internacional
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Racismo institucional. Colau ofrece Barcelona como ciudad refugio el mismo día que se inicia la campaña estival contra los manteros

La Guàrdia Urbana da inicio a la campaña estival de persecución a los vendedores ambulantes con una nueva redada racista que deja un mantero inconsciente. Mientras, el "Ayuntamiento del cambio" de Barcelona habla de dar refugio a los inmigrantes que cruzan el Mediterráneo.

Arsen Sabaté

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate

Jueves 14 de junio de 2018

Foto: Pedro Mata/Fotomovimiento

Este miércoles la Guardia Urbana de Barcelona realizaba una nueva redada contra los vendedores ambulantes de Barcelona, dejando a uno de los manteros perseguidos con heridas de diferente consideración.

Según explican sus compañeros, al irrumpir la Guardia Urbana en la plaza Catalunya "lo empujaron y se quedó tendido en el suelo". Quedó allí durante más de 20 minutos hasta que llegaron los servicios de emergencias, tal y como denunciaba el colectivo de apoyo a los vendedores ambulantes "Tras la Manta".

Una estampa cotidiana de las calles de Barcelona. El aumento de dispositivos policiales, las reiteradas agresiones, incautaciones y los registros en domicilios no han parado de profundizarse. Además de las detenciones y envíos al CIE de Zona Franca por parte de esta policía municipal. Una situación que se intensifica cuando se acerca el verano y se incrementa el cerco a al venta ambulante.

Desde la llegada de Barcelona en Comú al Ayuntamiento, los vendedores ambulantes vienen sufriendo estas campañas estivales de criminalización con unas prácticas policiales y mediáticas que nada tienen que "envidiar" a los anteriores equipos de gobierno convergentes o del PSC.

Una realidad que contrast, y de que manera, con el cínico discurso del Ayuntamiento de Barcelona como ciudad de acogida para miles de refugiados.

Mientras el equipo de Ada Colau respalda la iniciativa de Pedro Sánchez de dar acogida a los más de 600 inmigrantes del buque Aquarius, intensifican la persecución hacia el colectivo de “manteros” o sigue manteniendo trabas administrativas a las personas que piden asilo, tal y como han señalado en repetidas ocasiones los inmigrantes que llevan casi dos meses en el encierro de la antigua escuela Massana en lucha por sus derecho.

¿Que pueden esperar entonces los inmigrantes que procedan del Aquarius en Barcelona? ¿Una vida tras la manta y corriendo delante la policía? Racismo institucional, criminalización y persecución. Esa es la verdadera cara de Barcelona en Comú hasta el momento.